viernes, 31 de octubre de 2008

Montes de Toledo octubre 08 III

Los Montes de Toledo.

Un fruto que era bastante conocido en las serranías madrileñas y, por ende, en todo el Sistema central, era el Madroño o arbustos unedo, arbusto de la familia de las ericáceas.


Y sus frutos, que aunque parezca una tontería, son la base y la excusa para escribir este tostón; “Esféricos y rugosos, adquieren un tono rojizo a medida que se van desarrollando. Asimismo, comienzan a fermentar en el árbol, por lo que contienen una proporción de alcohol. Comestibles, se utilizan para preparar aguardientes y jaleas”.

Si, ya se, habéis leído la palabra alcohol, y ya os estáis haciendo planes; que si dónde se compran, que cuánto cuesta el kilo, que si se puede mezclar con Coca-Cola, etc. Quietos paraos. El fruto del madroño, es la excusa, no el destino ni la base de la excursión que os propongo, okidoki??.

No tiene nada que ver que en una mañana de Noviembre, nos hayamos encontrado a un jabalí correteando por la carretera que bordea el Parque Nacional de Cabañeros, cerca de Hontanar, llevando una trayectoria, cómo diría, confusa. Vamos, que el pobre bicho iba dando bandazos, hasta que se metió entre unas jaras. Lástima que no haya prueba gráfica de tal evento.
El recorrido que propongo no es un itinerario “ad hoc”, no es una guía de viajes ni nada parecido, es sólo una ruta que suelo hacer con mis amigos una vez al año. Y la excusa como ya sabéis, son los madroños
La Salida, casi siempre la comenzamos en Toledo.


Por razones prácticas, ya que desde Madrid es más sencillo llegar a Toledo y, sobre todo, porque uno de los integrantes del grupo, Angel, vive allí. El caso es que quedamos en Toledo, y tomamos la carretera comarcal CM-401, dirección Polán. La carretera no tiene mucho interés en cuanto a trazado, vamos que tiene menos curvas que una pista de aterrizaje. Se pasa por Gálvez, hasta Navahermosa, pueblo en el que la parada en la gasolinera sirve para tomar café.

Y en Navahermosa comienza el temita, lo más normal es tomar la salida del pueblo, y el desvío que sale a mano izquierda, dirección Hontanar, pero sin entrar después al desvío de dicho pueblo.

No obstante, recomiendo buscar la carretera a Hontanar desde el centro del pueblo o, si no se encuentra, preguntar cómo se llega a la Ermita de la Milagra. Más que por la Ermita en si, que es mona todo hay que decirlo, o por los columpios que tiene cerca (ese niño que todos llevamos dentro), es por el Alcornoque de la Milagra. Un alcornoque con unas cuantas centenas de años, en un estado un poco perjudicado, pero con un porte impresionante.


Por la carreterita que sigue adelante, llegamos al cruce indicado anteriormente. Subimos hacia la izquierda, dirección Anchuras o hacia el Pantano de Cijara, la CM-4153 vamos, como todo el mundo puede adivinar.


La carretera es una gozada para motos como las nuestras, rota, muy rota, con un paisaje solitario, agreste, casi salvaje. En algunos tramos incluso es normal ir de pie, para no cargar la espalada. Esta carretera bordea por el norte el Parque Nacional de Cabañeros.
El primer punto interesante, es el llamado Alto de las Paradas. Un “balcón” con una vista impresionante.

http://www.flickr.com/photos/64743310@N00/150488624/sizes/o/in/set-72057594124470923/
En temporada de Berréa de los ciervos, mediados de septiembre a mediados de octubre, “máh o menoh” como dicen por aquí, desde El Alto , madrugando (no se puede tener todo en la vida, si quieres ver un ciervo salido, tienes que madrugar) y con unos prismáticos, los puedes ver retándose en una gran explanada natural casi a pie del mirador. Si no los ves, no pasa nada, porque escucharlos, los escucharás. Y es impresionante.

Dejamos atrás el mirador, y llegamos a un cruce que indica a la izquierda hacia Navas de Estena. Bueno, pues ni caso, la carretera sigue bordeando el Parque y siempre a media ladera. Se pasa por varias entradas o accesos a fincas, unos pequeños o discretos y otros, espectaculares, y la carretera bordeada por todos lados por jaras, carrascas, alcornoques y algún madroño.

Aunque aún falta un poco para llegar a la zona donde hay más madroños. La carretera pasa por algunos rincones espectaculares, como para detenerse una y mil veces.



Y el tema de los madroños, ya que era la excusa para venir por aquí, pues paramos en cualquier sitio que veamos y nos zampamos unos pocos, no muchos que si están muy maduros y os para un control de la GC, dais positivo, y no es broma. La única ventaja es que encontrarse por aquí a una pareja haciendo un control de alcoholemia, será que la DGT va un poco despistada. Pero bueno, están ricos y apetece comer alguno.


Aquí contado parece un ratito, pero se tarda un rato bueno en recorrer este tramo, hasta que salimos de las curvas y aparece ante nosotros una larga recta con algunos agujeros que se pueden tragar una goldwing, bueno, vale he exagerado, se pueden tragar una Harley Sportster, si es que algún dueño de Sportster que se meta por estas carreteras perdidas.
En un tramo medio de la larga recta, aparece a nuestra derecha un desvío, indicando a a Valdeazores y a Los Alares, la ruta “corta” va por aquí, y es la que haremos hoy, la otra la dejamos para el otro tostón, el quinto (pobres de vosotros) que va por Anchuras, Piedra Escrita, etc,etc.


Pero bueno, estamos en el cruce, y nos dirigimos hacia Valdeazores, cuidado porque tenemos ante nosotros una larga recta y, llegando casi sin darnos cuenta, a una curva en bajada muy cerrada, es mejor ir con prudencia porque el asfalto tiene grava en el ápice de la curva y no es cuestión de improvisar. Ya sabéis, el señor Murphy dice que si en carreteras solitarias os cruzáis con un coche, va a ser en curvas como ésta. Cuidadín!!!
Unas curvas en bajada después, deja de haber árboles que impidan la visión y las vistas merecen la pena. El valle fluvial, con el río al fondo y el trazado de la carretera. Bastante bonito.

Incluso, si os paráis en el puente a descansar un rato o a charlar, es posible que veáis algún galápago leproso tomando el sol en las rocas.



Dejamos a un lado Valdeazores y nos acercamos a Los Alares. Seguir las indicaciones que nos llevan hacia la piscina municipal, ya que hay un bar bastante majo donde ponen raciones contundentes de buen queso, embutido y, en época de caza, buen guiso de ciervo.

Después del rato que vamos a estar en el bar, charlando con los paisanos y todo eso, salimos del pueblo y tomamos la carretera hacia la izquierda, hacia Robledo del Buey, y al pasar por el pueblo, seguimos dirección a Los Navalucillos. Se tarda un rato en llegar al pueblo y la ruta es bonita, así que sin prisa Navalucillos y Los Navalmorales, de ahí a San Martín de Pusa, a Malpica de Tajo y por Erustes a la A-5, y pá casita.

Vamos que da para pasar una mañana larga por carreteras entretenidas, buenos paisajes y nada, pero nada de tráfico.
Para el siguiente Tostón, haremos una ruta algo más larga que ésta, hacia Anchuras, Sevilleja de la Jara, etc.
fotos:
http://www.flickr.com/photos/64743310@N00/sets/72157604759226119/

Un saludo
Santiago

jueves, 30 de octubre de 2008

yashica_635 y Minolta 7s (88)

Parece que la familia va creciendo.
Hace una semana hice unas fotos a la primera de las joyas fotográficas que tengo en casa, la YASHICA 635. Esta semana he juntado a la Yashica con su vecina de andanzas reporteriles y de vacaciones; La Minolta 7 que también perteneció a mi padre.
Otra pequeña preciosidad de cámara. Y las he juntado para una sesión, claro. Parece que, por ahora, se llevan bien. Aunque he comenzado a tirar fotos con la Minolta, el tiempo no ha acompañado y no es plan de llevarla en la moto a una excursión; después de acostumbrarme a la digital, el disparar con una cámara como éstas es una vuelta atrás en el tiempo. Es una delicia ajustar los parámetros de velocidad, apertura del diafragma, profundidad de campo, etc, para disparar una foto.

Y lo más de lo más es el paso manual del carrete, je, je. Entonces sí que sentías cuándo disparabas una foto, cuándo tenías una imagen, buena o mala, en tu película. El girar el mando y pasar un fotograma hace que no tengas la oportunidad de arreglar lo hecho, ya está grabado ahí, hasta que lo reveles. Me encanta.

Reconozco que la fotografía digital es una maravilla, hace todo más cómodo y, sobre todo, más “barato”. Pero el manejar una cámara como ésta, es una sensación especial, como de algo auténtico.

Espero que os gusten las fotos.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Martini Legends Madrid oct 2008 (105)

Una mañana de viernes, sin tener que ir a la oficina y con tiempo antes de ir a la facultad, qué se puede hacer viviendo en los madriles? Pues acercarme a ver la exposición de Rembrandt en el Prado o pasarme antes por el Parque del Retiro y echar un vistazo a qué es éso del Martini Legends.
A mi me pareció una exposición de coches deportivos bastante chula, con poca gente a esa hora de la mañana y con buen ambiente.
Mo me gustan mucho los coches, pero aunque sea reciente es una exposoción de un pedacito de historia, y éso si que me gusta.

sábado, 18 de octubre de 2008

Yashica 635


Yashica 635
Cargado originalmente por "S de Santi"
Mi nuevo "juguete", una pequeña joya heredada de mi padre. Aún estoy en fase de entender cómo funciona, en cuestiones tan simples como colocar el carrete, por ejemplo.
A mi me parece preciosa; todo en la máquina es manual, aunque se puede regular la apertura del diafragma, el obturador, la profundidad de campo, etc,e tc. Y para los comodones de las digitales está muy bien, porque creo que voy a aprender mucho.

viernes, 17 de octubre de 2008

En Burgos de boda


DSC_0394
Cargado originalmente por "S de Santi"
Nos hemos casao!!!!!!!



Bueno, casi. Porque ha sido uno de mis mejores amigos, Queco, el que se ha casado con una mujer maravillosa, Vero, hace pocos días en Burgos.



Es curioso porque nunca me han gustado las bodas, el "paripé de gente, ropa, etc. Pero en éste caso la situación era bastante especial.

Porque se casaban dos buenos amigos; porque me lo pasé genial con Bea y Barty en el viaje de ida, durante y en el de regreso; porque la compañía en la mesa fue genial (un beso a Diana, Mario, Esther, Lidia y Pablo); porque la velada fue maravillosa y porque casarse en Burgos, en Otoño es una oportunidad para un cazador de imágenes como yo.

qué miras??

Tomando una cerveza en la Plaza Mayor con mi hermana,

qué miras??
Cargado originalmente por "S de Santi"

mientras esperábamos la llegada de Queco, Mathew y Whitney, apareció este gorrión oportunista para intentar rebuscar algo de sustancia en un hueso de aceituna que había en el suelo.

Una imagen curiosa..

Sensaciones 3ª parte.
















Estábamos a punto de bajar el Puerto de Mijares, como os contaba en los dos mensajes anteriores.


Al principio, las rocas son las compañeras habituales, las rocas y los sempiternos guardarrailes de granito. Además de las pintadas, podemos ver huellas de frenadas al límite, normalmente (por fortuna para nosotros) de vehículos de cuatro ruedas.
http://www.flickr.com/photos/64743310@N00/342673081/

El retorcido tramo de carretera de montaña, invita a realizar rallyes de asfalto, y algún participante (imagino que echando la culpa al copiloto) se le atraganta alguna curva, con resultados nefastos para el presupuesto y buenos para los talleres de chapa y pintura.

En seguida, el entorno cambia, entramos en un bosque de pinos piñoneros, con lo que es frecuente encontrarnos piñas en medio de la trazada. Además de alguna vaca que otra, que al fin y al cabo están en casa, así que no esperéis que colaboren mucho para pasar entre ellas.


Sin previo aviso, llegamos a la parte donde podemos disfrutar de la vista de una de las especies que dan fama a estos valles y que paisajísticamente, más llaman la atención: los castaños. No es un castañar como puede ser el del Tiemblo, ya que aquí están, casi todos, en parcelas privadas. Pero muchos ejemplares son impresionantes. Venir por aquí en otoño es un deleite para los sentidos, sobre todo para el de la vista.
Llegamos a Mijares, y a la derecha tenemos un desvío no muy bien indicado, hacia Gavilanes, un tramo corto pero recomendable. Buen asfalto y buenas curvas para llegar a un lindo pueblo. Recomendable parar en El Gavilán, si lo que se pretende es llenar el estómago; calidad, precio y un servicio fenomenal. Muy recomendable. Si es temporada de setas, no dudéis en tomarlas, ricas, ricas.

Volviendo a Mijares, nos dejaremos llevar por el ronroneo del motor hacia Casavieja, una bajada suave, entre más castaños y con la vista de lejos del pueblo de Gavilanes a la derecha.

Antes de llegar a Casavieja, las vistas llaman la atención por su amplitud, sobre todo porque llevamos ya un rato viendo árboles y más árboles, sin apenas ver más allá y aquí el horizonte está realmente lejos.

Llegando a Casavieja, hemos de prepararnos para disfrutar de un tramo de curvas, corto, pero realmente intenso. Una sucesión de curvas cerradas, enlazadas, con peraltes dignos del viejo Nurburgring, asfalto viejo pero con agarre.
Además, podemos ver caballos, cerdos, vacas, ardillas e incluso algún águila buscando el almuerzo. Vamos un tramo de lo más completo. Es más, a veces parece que no sabes si vas o vienes, de las curvas que tiene el tramito.
http://www.flickr.com/photos/64743310@N00/2348589859/sizes/l/in/set-72157604161691749/>
Y aquí entran en juego, las otras especies arbóreas que, económicamente han sido fundamentales en la zona; el alcornoque y la encina.

La carretera nos deja en la principal, la carretera Madrid-Plasencia, cerca de Piedralabes. Si aún con todas las opciones que hemos encontrado para llenar la panza, tenemos hambre o ganas de parar a tomar algo, merece la pena parar en este pueblo. Por su belleza, tiene en gran parte el encanto de los pueblos bien conservados, y por El 13, un pequeño restaurante en el centro del pueblo. Trato familiar y buen yantar. Lo del 13 viene porque la dueña, tiene efectivamente... trece hijos. Total ná.

La carretera no tiene mucho interés, pero si los pueblos por los que pasamos; La Adrada, con su castillo, y algunos pueblos de la zona. En Sotillo de la Adrada, aunque ya estaremos con la panza llena, es recomendable Casa Meláneo, Plaza de Abajo, 6 tlf: 91 866 02 28. Vamos lo digo por si acaso.

Además, dar un paseo por su casco, da la oportunidad de ver imágens bucólicas:
Desde aquí, ya sólo nos queda volver piano, piano, hacia el Foro. La carretera más directa es la que nos lleva por Pelayos de la Presa, donde se recomienda subir por el “puerto”, una carretera de un sentido, toda para nosotros, hacia Las Navas del Rey y llegando a Brunete, ante s de Villaviciosa de Odón, podemos tomar la carretera que nos convenga. Pasado Villaviciosa, tenemos el acceso a la M-50 y la M-40 desde el Parque del Oeste en Alcorcón.
No obstante lo anterior, si nos hemos quedado con ganas de curvas y no queremos pasar por la penitencia de las obras de la carretera de “los Pantanos”, la de Plasencia. Podemos nada más pasar Santa María del Tiétar, el desvío a la derecha en el Puerto Real, hacia Las Rozas del Puerto Real, Cadalso de los Vidrios (buenas curvas), Villa del Prado, Aldea del Fresno y salir a la A-V por Navalcarnero, dirección Madrid.

Y sin más, termino el tercer mensaje, sobre la ruta clásica a el sur de Gredos.
Y os dejo, que es tarde y hay que descansar.





Un saludo y perdón por el 3er tostón.

Sensaciones 2ª parte.












Sensaciones. 2ª Parte.

Nos habíamos quedado saliendo de Burgohondo tras, quizá, tomarnos una chuletitas a la brasa o sólo un café, dependiendo de la hora y "las hambres". Lo cierto es que en Burgohondo, sobre todo en las mañanas primaverales y veraniegas, apetece sentarse en una de las mesas que sacan los bares a la plaza y ver un poco el panorama ó, simplemente, relajarse después de las curvas del pantano del Burguillo.


Saliendo de Burgohondo, se tienen dos opciones; a la derecha, hacia Navalmoral o hacia Navatalgordo, dependiendo del desvío que tomemos. O a la izquierda, hacia Villanueva de Ávila y el puerto de Mijares. Como el otro recorrido, que nos llevaría hacia Navalosa, ya lo comenté anteriormente, no me voy a entretener más.


La carretera que sale de Burgohondo, es como casi todas las de la zona, asfalto retorcido, viejo, pero con buen agarre, para neumáticos trail y la entrega de potencia de un bicilindrico como el de la XL 1000 no presenta ninguna dificultad, más bien al contrario.
Pasamos el puente sobre el río Alberche, el llamado Puente El Arco, precioso puente de estilizado arco, con unas vistas preciosas sobre la limpia corriente. En verano, es frecuentado por bañistas de agua dulce.
La verdad es que no es para menos. Además, aunque es agua de deshielo, en su tramo medio, el Alberche tiene una temperatura del agua, en verano, muy apetecible.
Pasamos, como indico, el puente y subimos hacia la montaña, hasta llegar a un cruce que indica hacia Navarrevisca y Navalosa.
Otra carreterita, digna de mencionar aunque sea brevemente. Es la que traeríamos si, como comenté en la primera parte, hubiéramos subido a desayunar a Navalosa. Una carretera con muy buen asfalto, curvas y curvas que parecen de una montaña rusa, flanqueadas por robles, castaños y muros de piedra arropados por hojas secas, una delicia en cualquier época del año.

Pero bueno, no nos pongamos en plan bucólico, que nos queda un tramito que no es baladí y no nos podemos relajar en demasía; la subida al Puerto de Mijares. La altitud no es muy elevada, pero la pendiente engaña ya que empieza con cierta suavidad para, sin apenas descanso, aumentar de manera brusca buscando altura.


Los ciclistas que se mueven por la zona, conocen bien los pequeños muros que surgen al iniciar la subida a este puerto de montaña; duros, muy duros, máxime sabiendo lo que no espera después, que es un puerto largo y tendido, muy tendido, al menos hasta el medio recorrido, donde nos enfrentamos a otro muro similar o peor.
La ventaja de ir en una moto de 95 cv es el poder enfrentarte a estos repechos con una sonrisa en la boca, sin apenas esfuerzo salvo el de mantener la trazada, sin que el precioso paisaje nos despiste.
Poco a poco desaparecen los árboles, y el paisaje cambia a matorral bajo y matas de hierbas altas. Casi todo el primer tramo se realiza por la solana de la montaña, lo que es una ventaja si se rueda por aquí en invierno, las heladas nocturnas y la nieve no son buenas amigas de las motos.
Menos mal que la Junta de Castilla y León tiene experiencia en estas carreteras, y es raro encontrar en invierno tramos sin la necesaria capa de sal. No obstante, huelga decir que si rodamos por estas carreteras, es muy recomendable limpiar bien la moto al volver a casa.

La salmuera es enemiga acérrima de las juntas, rodamientos y piezas engrasadas varias. Lo se por propia experiencia y aún limpiando bien la moto, no estamos a salvo de que alguna pieza de nuestra querida montura, no sufra las consecuencias de la sal. Bueno, la sal y 85.000 kms

¿Dónde estábamos? A si, a punto de pasar el puente que cierra el valle en su parte ciclable, para girar hacia el sureste, por la zona de umbría;
en verano se agradece pasar por aquí, la temperatura baja de manera considerable. Y los “locos” que suben en bici en verano, pueden llegar a pasar fresco en este tramo, cosa que se agradece porque el puerto no da respiro a los pulmones.
http://www.terra.es/personal2/fjdruiz/mijares.htm
Llegamos a una curva espectacular, sobre todo si la tomamos en dirección opuesta a la que llevamos hoy, es decir, de bajada. Una curva de casi 180 grados, con un peralte brutal y que puede tener sorpresa en invierno, cuidadín.

Además, según Murphy, si nos vamos a encontrar con un coche o camión de reparto en el puerto, va a ser en esta curva.
Aquí Antonio y Valentín, negociando de bajada, dicha curva:
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desde arriba se ve algo asÍ:
Otra vez hemos girado hacia el suroeste, y ya vemos la culminación del puerto. Unas curvas con pintadas animando a los ciclistas
( a los moteros no hace falta animarles), nos llevan poco a poco hacia el final. Por la margen izquierda, tenemos un muro natural de granitos, que en primavera y verano, rezuman agua por todos lados, y en invierno suelen tener hielo en forma de curiosas cascadas.
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Y por la margen derecha, un pretil de piedra que no invita a acercarse mucho, aunque si a asomarse para ver, en toda su extensión, la carretera que hemos recorrido antes. Una buena vista.
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Y, pufffff, al fin llegamos al puerto, El Puerto de Mijares, con 1.570 metros. En días de viento, tener cuidado porque es un embudo para el mismo, y aquí suele batir fuerte. Eso si, las vistas son alucinantes. En invierno, es frecuente tener sol arriba y ver todo el valle cubierto por la niebla.
Si es al revés y estamos metidos en la niebla, tranquilos, es probable que bajando hacia Mijares, despeje a medio camino y en el valle luzca el sol, cosas de la montaña.
Si es verano y el sol aprieta, hay una fuente cruzando la valla que tenemos a mano izquierda, recordar que bajábamos, es decir hacia el sur.
Un sendero corto, unos 50 mts, nos lleva hasta una fuente donde poder refrescarse, cosa que en verano se agradece. No olvidemos cerrar la valla a la vuelta, no sea que el ganadero se acuerde de los antepasados más nobles del motero que dejó escapar a sus vacas.
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El paisaje aquí es roca y más roca y piornos serranos, un tipo de arbusto que tiene una flor preciosa a finales de la primavera, y que da un colorido especial al monócromo paisaje.

No obstante, en la bajada pasaremos por distintos tramos con diferentes tipos de vegetación. Vamos a descubrirlos mientras trazamos las múltiples curvas de este tramo de carretera.
pero lo veremos en el siguiente tostón, parte 3.


Fotos:









miércoles, 15 de octubre de 2008

MONJES, MONTAÑAS Y LICOR

"Separados de todos, estamos unidos a todos puesto que es en nombre de todos nos mantenemos en la presencia del Dios vivo." Estatutos 34.


Hay un macizo montañoso cerca de Grenoble, al norte en concreto, con unas vistas espectaculares si se rueda por la carretera que corre paralela al río Isère hacia Pontcharra.

Dicho macizo recibe el nombre de una orden monástica dedicada a la contemplación en sus más altas cotas: Los Cartujos.
http://es.wikipedia.org/wiki/Cartujos.


No es mi intención aburriros con historias sobre monasterios ni vida contemplativa, para eso hay libros, está la Red, etc. Como el enlace que os dejo de su página web: http://www.chartreux.org/es/frame.html,

Desde Grenoble, llama la atención cuando miras hacia la Bastilla, la antigua cárcel de la ciudad, el macizo en el que está situada. Y te preguntas, ¿cómo será lo que esas paredes ocultan? Pues dicho y hecho, nos dedicamos una mañanita a recorrer las carreteras de una parte de dicho macizo.

Salimos de Grenoble con una mañana preciosa del mes de mayo. Tomamos la carretera que cruza desde casi el centro de la ciudad, la D-512, no os preocupéis si nos pasamos el desvío, más adelante hay varias incorporaciones y podemos “reenganchar” la carretera sin problema.

Durante los primeros kilómetros recorremos una de las zonas residenciales de la ciudad. Casas de dos plantas, amplios jardines y verjas de acceso, bordean la ruta mientras la carretera nos eleva casi sin darnos cuenta. Es una carretera estrecha, con curvas y recurvas, accesos a fincas, etc, así que hay que tener cuidado con el tráfico.
Pasamos el Col de Vence y tras un pueblo, el Col de Palaquit y el Col de Porte, antes de llegar a Saint-Pierre-De-Chartreuse, pueblo donde se sitúa La Cartuja. Hicimos una parada corta para tomar un café y dimos un breve paseo por el pueblo. Es curioso porque los pueblos de los Alpes son, por lo general, silenciosos. Pero en éste en concreto, quizá influidos por sus habitantes más famosos, el silencio es casi agobiante. Parece que ni las moscas hacen ruido volando.


En la zona son famosos los bastones de caminata, en madera y labrados con habilidad artesanal, y sobre todo el licor homónimo que, en diferentes variedades, se puede degustar por doquier. Para interesados en el licor, os remito a la página web: http://www.chartreuse.fr/

Como curiosidad, indicaros que el licor Chartreuse se fabricó en Tarragona entre 1903 y 1989, toma ya!!

Cuando recorres esta comarca, te das cuenta de por qué San Bruno eligió estas montañas para establecer la primitiva comunidad. Sólo ves bosques, prados, y roca, pero con una sensación de sentirte arropado por todo ello, que sientes una extraña paz. Sientes equilibrio interior.

Y equilibrio es lo que se necesita para conducir la Varadero hacia delante, hacia Saint-Pierre-D´Entremont, por las sinuosas carreteras que siguen el curso natural de los pasos entre los collados y dejan a cada lado hermosos prados aclarados entre bosques. Una delicia de conducción, por la carretera, la temperatura, el entorno
Desde éste último pueblo, Saint Pierre, sale un carreterita. que nos acerca a un antiguo circo glacial. Dejamos la moto y dimos un paseo hasta ver la cascada que con una altura considerable, vierte el agua en la antigua cuenca del extinto glacial. Una vista espectacular. Lástima que las fotos que tengo, salgo yo (cosa que no llevo bien) o sale mi ex (cosa que por añoranza, tampoco llevo bien). El caso es que no pongo fotos, hala!!! El que quiera ver la cascada, que se de el paseíto,ja,ja.
Además, nos encontramos en muchos pueblos monumentos a Los Maquisards, los guerrilleros que dieron "cera" a los nazis en la 2ª G. Mundial. Y también de la 1ª




Pero tranquilos que os pongo el enlace en Google Maps para que lo veáis desde el espacio. Les clarets : http://maps.google.com/maps?f=q&t=h&ie=UTF8&ll=45.397787,5.889273&spn=0.014043,0.028667&z=15

El regreso lo hicimos desde Saint Pierre D´Entremont, por La Savoie hacia Saint Christophe, Saint-Laurent-Du-Pont, hacia Saint Pierre De Chartreuse y vuelta a casa, ya mediada la tarde

Por el momento termina la serie de tostones.
Espero que os hayan hecho viajar, aunque sea con la imaginación, a los lugares que modestamente os he intentado mostrar en los "tostones".

martes, 14 de octubre de 2008



Cuando se escucha este nombre en televisión o en la radio, o se lee en prensa, a casi todos nos llegan a la mente imágenes de ciclistas sufriendo, intentando con la boca abierta tomar aire entre miles de aficionados que jalean a los corredores, escalando pedalada a pedalada los muros de este “puerto” de montaña.
Así, Armstrong, Pantani, Bugno, Mayo, Etxabe, Coppi o los holandeses en los años 70 y 80, son nombres recordados por todos los aficionados al ciclismo, a la emoción, a las gestas heroicas, al sufrimiento deportivo, a la valentía.

Cuando desde el sofá de casa se ve una etapa de ciclismo, sea en una prueba clásica o una Gran Vuelta como la de Francia, Italia o la Vuelta a España. No se aprecia realmente bien, lo que supone subir en bicicleta semejantes monstruos asfaltados.

Yo he sido (aún lo soy, pero de espíritu porque apenas tengo tiempo) ciclista. Primero de Bici de Montaña y después, más de carretera que de la primera, tras un par de temporadas alternando ambas disciplinas. Y con otros amigos con los que comparto aficiones, motos y bicis, hemos hablado varias veces de irnos a Los Alpes y dedicarnos unas vacaciones a intentar rodar por los puertos míticos
En otro tostón contaré qué se percibe siendo ciclista, cuando uno sube el Galibier, el Izoard, el Telegraph, la Croix De Fer y otros puertos de montaña, en moto. Un gustazo como podéis imaginar. Pero en este tostón, os contaré un poco un recorrido corto, para pasar el día en moto, disfrutando del paisaje, de la gastronomía y de la compañía (en mi caso) por las carreteras que enlazan la ciudad de Grenoble con Bourg d´Oisans (http://www.bourgdoisans.com/otbo/index_fr.htm), y Allemond, para alcanzar el puerto de La Croix De Fer atravesando el Col Du Glandon. Y vuelta a casita que se nos hacía tarde.

Salimos de Grenoble por la N-75, hacia el sur, y tomamos en el polígono industrial la N-85. cerca de Vizille nos desviamos por la N-91.
Al sur de dicha carretera, salen unas rutas preciosas que no tuvimos tiempo de hacer, pero que tienen una pinta espectacular.
La carretera es buena, tranquila, ya que era un sábado por la mañana y los conductores galos respetan en general a las motos. Me cuesta un poco pillar el tema de los saludos ya que por estos lares, saludan los que vienen de frente y los que te adelantan, sacando el pié derecho y así no soltar las manos. Una zona, eso si, plagada de radares, la mayor parte señalizados. Un rato más adelante, aparece el desvío al que volveremos más tarde, por el lago de Le Verney hacia los otros puertos.
Por cierto, que justo por esta carretera, la que discurre junto al río La Romanche, está una casa bastante famosa ya que sirvió de escenario para las película de Les Rivières Pourpres, una que tenía una gran habitación circular sobre el río y que estalla. Lo cierto es que la casa está indicada, es ve desde la carretera, pero no recuerdo el pueblo. Ya lo siento por los cinéfilos.

El caso es que por una carretera tranquila, muy bonita y con muy buen asfalto llegamos a Bourg D´Oisans. Un bonito pueblo que organiza una prueba de la Copa del Mundo de Mountain Bike en agosto de este año 2008. Cosa que no me extraña, porque otra cosa no, pero ciclistas hay unos cuantos. Por la carretera, por los caminos y senderos de los alrededores.

Una anécdota, el día que llegamos al pueblo, debía celebrarse una concentración de motos o algo así, porque había motos a patadas, y el comité de recepción consistía en unos doce gendarmes que esperaban a las motos a la entrada del pueblo, imagino que para preguntarles por el viaje y recomendarles rutas para “curvear”. Lo cierto es que a nosotros ni nos miraron, y eso que la Vara con maletas y dos “apañoles” encima debería llamar la atención.

El caso es que sin pena ni gloria, atravesamos el pueblo y al llegar al carrefour que hay a la salida, está la indicación de la estación de esquí de Alpe d ´Huez. Si no ves el cartel, no pasa nada porque como vas a ver unas cuantas autocaravanas aparcadas y coches con portabicis, sabes dónde has llegado. Comienza la subida y aunque parezca una tontería se acumulan las emociones; estás rodando en moto, estás en los Alpes, sientes detrás de ti a la persona con la que quieres compartir justo ese momento, y estás subiendo una de las carreteras míticas para el ciclismo europeo. Calcular el “momentazo”.
El caso es que el primer repecho es duro, duro de narices, pero los carburadores ni se enteran (je,je), y comienzas a disfrutar del paisaje, de ver a los ciclistas que se enfrentan a los muros y a hacer paradas para tirar fotos.

No obstante uno no puede olvidar los “genes” ciclistas y también pienso en lo largo que ha de hacerse el primer tramo, el más largo y tendido de toda la subida, para un ciclista. Sobre todo para un aficionado, un profesional se maneja con más soltura y va en el contrato.

Son 21 giros famosos, cada una dedicado a ciclistas idem de idem. Y lo más llamativo es que aunque las rectas son duras, donde más duro se hace es justo a la salida de las mismas, parecen auténticas paredes. Es increíble que alguien pueda recorrer esta subida en menos de 37 minutos como hizo Marco Pantani en el 95´. Y en una etapa en línea, no una crono que sólo se celebró en el 2004 con la victoria de otro “maquina” de la bici, Lance Armrtrong.
En la subida hay dos pueblitos, que sirven para sendas paradas fotografiables, el de La Garde y La Rabot, con sus iglesias de campanarios estilizados y el monumento a los caídos en las diversas guerras que han campado por estas tierras. Al menos las del siglo XX, las anteriores de hace dos mil años no tienen apenas monumentos por aquí.

He de indicar que casi todas las fotos de este tostón, al igual que del anterior, fueron realizadas por mi acompañante.
El caso es que estábamos subiendo piano, piano hacia la estación, parando a hacer fotos y comentando cosillas sobre el paisaje y sobre el buen día que estaba haciendo. Era por mayo y los días anteriores estuvo lloviendo bastante.
La estación de Ski de Alpe d´Huez http://www.alpedhuez.com/, tiene el aspecto pulcro y cuidado de las estaciones de los Alpes en primavera o verano: Madera por todos lados, limpieza, negocios cerrados y apenas gente, salvo los de las bicis.

Paramos cerca de los remontes a descansar un rato y charlar, hacemos un par de fotos “chorras” y pá abajo que nos vamos!!!!!!

Si la subida se ve dura para las bicis, la bajada en moto es como estar en una atracción de feria, una especie de montaña rusa en bajada, con curvas que aparecen ante ti con un trazado serpenteante muy divertido. Menos mal que iba alguien haciendo fotos porque yo con conducir, esquivar ciclistas lentos y ver un poco el paisaje, tenía bastante.

La bajada se hace corta, en moto es descansado bajar. Los que se piensen que bajarlo en bici es descansado, se equivocan totalmente.
En ciclismo, cuando se habla, por ej. En TV, que tras un repecho aparece un falso llano o bajada y que el ciclista “descansa”, es muy relativo. En una bajada descansan los pulmones y las piernas (salvo que seas alguien que decidas romper la carrera en bajada, que también los hay), pero el cuello aguanta mucha tensión, las manos por las frenadas y hay que hilar muy fino porque en una bici se puede bajar muy rápido, pero no se lleva una rueda de 180" precisamente.

Así que de descansar nada de nada. En bici no se descansa "nunca". Si no probar a rodar en pelotón con “todo” metido, "a tren" que se dice, y me contáis si así se descansa. Por supuesto, se rueda muuucho más rápido, pero de ahí a descansar va un trecho.

Lo cierto es que no se por qué me he puesto en plan reivindicativo con el ciclismo, pero bueno. Perdón porque me he ido por los cerros de Úbeda.

Estábamos llegando al cruce de Bourg d´Osians, y tomamos la carretera por la que vinimos anteriormente de Grenoble, y cuando veamos el desvío que indica hacia Allemond, la D-44, por ahí que nos metemos.

La carretera bordea un lago, con sus casitas de dos plantas, muy cuco. Por aquí también nos encontramos grupetas de ciclistas, pero como ya os he dado la murga lo suficiente, pasamos de ellos. Y al poco rato, comienza la subida. El paisaje es muy bonito, mucho arbolado, prados verdes y agua por todos lados en forma de arroyos, cascadas, etc,etc.

Fin parte I

continúa...

viernes, 10 de octubre de 2008

Hay una cita que se le atribuye a Maurice Herzog: "No es más quién más alto llega, sino aquel que influenciado por la belleza que le envuelve, más intensamente siente".


Un “destino” para muchos motoristas europeos, son Los Alpes. La cadena montañosa que desde Francia hasta Eslovenia, divide el sureste del continente europeo. Con altitudes que, en muchos casos, superan los cuatro mil metros en algunos picos, ejerce una atracción cuál imán sobre los chasis y los motoristas que gustan de recorrer buenos paisajes.

Cuando digo “destino” entre comillas, es porque cuando se va en moto, no cuenta realmente el punto final de un viaje, sino cada uno de los kilómetros recorridos, cada curva, cada repecho, cada parada para estirar las piernas o para ver despacio un panorama determinado. Así, un viaje a Los Alpes, es una sucesión de momentos, de paisajes, de sensaciones, de charlas con los compañeros de ruta, de conocer personajes, aunque brevemente, en cada parada, etc. Si uno está únicamente pendiente del destino del viaje, de un lugar determinado, pasará por alto todos los demás puntos intermedios, que son los que realmente, hacen que merezca la pena hacer un viaje.
Por eso viajamos en moto. Si no, lo haríamos en tren, coche, o avión.

Por cosas que pasan en la vida, idas, venidas, y relaciones varias, he tenido la oportunidad de circular por parte de Los Alpes tres veces en los últimos tres años. Dos de ellas en moto, aunque en circunstancias muy diferentes. En esta crónica, os voy a relatar, aunque de manera un poco distante (ahora os explico por qué) un par de rutas que se pueden hacer en moto teniendo como base la ciudad francesa de Grenoble.
http://www.grenoble-isere.info/english/grenoble-tourism.htm


Es curioso pero según estoy escribiendo estas líneas, me estoy emocionando un poco, pero bueno.

Tuve una relación, maravillosa, durante ocho años con una mujer idem de idem. Es inteligente, mucho, y trabajadora como nadie.
Debido a una estancia en Grenoble, y con las visitas que hice a la ciudad, nos sirvió como excusa para realizar alguna que otra excursión por lo alrededores.


Grenoble está en un lugar privilegiado. Situada en el sureste de Francia, en la confluencia de los ríos Isère y Drac, en la región de Rhòne-Alpes y es la capital del departamento de Isère. Aunque su industria más conocida históricamente es la fabricación de guantes, y el cultivo de nueces, actualmente tiene un potencial de investigación y universitario enorme. También es conocida por celebrar los JJ OO de Invierno en 1968.

Tomando como base Grenoble, en excursiones de un día, se pueden visitar lugares espectaculares; bosques frondosos, picos de tres mil y pico metros, carreteras excavadas en la roca, puertos de montaña míticos, y abadías donde los moradores tienen prohibido hablar, pero producen un licor conocido en medio mundo.

La primera ruta de hoy, es de unos 122 kilómetros, y en teoría y sin parar, se puede hacer en dos horas peladas. Pero en realidad, nos llevará más del doble, a nada que paremos a ver sitios. Salimos de Grenoble por el suroeste, siguiendo las indicaciones hacia Sassenage,
la D-1532, y en este hermoso y tranquilo pueblo, tomamos la D-531, hacia Villard de Lans y hacia El Vercors, hacia el Parque Natural Regional del Vercors, http://www.parc-du-vercors.fr/.
La carretera entra en una zona de cárcabas (en francés dudo que se llamen así), de cortados de roca caliza preciosos, que se yerguen majestuosos sobre el río.
Es decir, en pocos minutos pasamos de una ciudad como Grenoble, a una carretera solitaria, tranquila y con un paisaje como éste:

Una vez pasado el primer tramo, entre Engins y Lans-en-Vercors, nos encontramos las Gargantas de Engins, o las Gorges d´Engins en parla francesa. Un tramo espectacular, con árboles en lugares inverosímiles, agua que cae por todas las paredes de roca, aunque en esta ocasión había estado toda la mañana lloviendo, una maravilla.

Salimos del tramo y una vez recuperado el aliento tras tanta maravilla, nos dirigimos hacia Villard-de-Lans. Y al llegar a éste, giramos hacia Pont-en-Royans y nos preparamos para alucinar otra vez. Son las llamadas Gorges de la Bourne, formadas por el río Bourne (si, si, como el espía amnésico de la trilogía), que se ha dedicado con esmero a excavar la roca caliza del macizo del Vercors, creando imágenes como ésta.
La carretera se desvía a mano izquierda, y tomamos la D-103, dirección St-Julien–en-Vercors,
hacia los llamados Grands Goulets, unas formaciones impresionantes de roca caliza elevadas sobre el terreno. A-lu-cinan-tes!!!!!!!!!
http://jeanpba.free.fr/Goulets_FR.html

No obstante, no debemos desmerecer a los ingenieros y trabajadores en general, que consiguieron, hace ya bastantes años, construir una carretera por aquí.
Aprovechando las grutas naturales que excavó hace miles de años el río, se ha creado una carretera espectacular.

El tramo no es muy largo, pero nos paramos cada cincuenta metros, con lo que se echa la tarde encima enseguida.

La carretera, una vez llegados a Les-Barraques-en-Vercors, gira a la derecha, hacia Pont en Royans, por la D-518. El espectáculo continúa.
http://www.ot-pont-en-royans.com/
Se pasa también por los Petits Goulets, otra cosa no, pero Goulets por aquí, tienen de todas las tallas.

El pueblo es precioso y llama la atención la vista de las casas, una clara imitación de las Casas Colgantes de Cuenca, pero bueno, no les cobraremos royalties ni nada de eso. La gran ventaja que veo a las casa del pueblo francés, es que tienen un remanso del río a pie de casa, y te puedes dar un bañito en verano, con la ventaja de que mamá te puede llamar a comer a casa, dando una voz desde el balcón. No son tontos estos “pontroyansinos”.


La carretera gira hacia el norte de nuevo, por la D-531, y aquí hacemos la carretera paralela de los Gourges de la Bourne. Y aquí ya es “pá flipar en colores” que se decía a finales de los 90´. Una de las visitas que se pueden hacer, es absolutamente recomendable, Les Grotes de Chorance, las Cuevas de Chorance en gabacho.
http://www.grottes-de-choranche.com/
Una gruta enorme, espectacular, impresionante.
Bueno, aquí tengo que puntualizar que soy arqueólogo, aunque no ejerzo mucho por motivos de precariedad laboral en el gremio. Y he trabajado durante años en excavaciones tanto al aire libre como en cueva, pero es en éstas últimas donde más lo he hecho. He trabajado en yacimientos paleolíticos y los mejor conservados están en cuevas. Al menos los más conocidos. Y ahí está un viejo amigo enigmático, el Arte Rupestre paleolítico.

El caso es que me gustan mucho las cuevas; su silencio, oscuridad, su misterio.
Y como los franceses, bueno, en general de los Pirineos hacia arriba, tienen unos horarios un poco jodidillos, nos pilló la cueva cerrada.
La carretera sube por las Gargantas del río Bourne (un poco pesao el Matt Damon este), pero el espectáculo no decae.

La vuelta a Grenoble no fue todo lo romántica que debiera, más que nada porque nos tocó pasar por el Carrefour en Sassenage y cargar el baúl de la moto. Por supuesto nos pilló casi cerrando y tuvimos que comprar a toda leche.
Menos mal que la cena fue en una Creperie buenísima con una compañía que también lo era.

Fin del periplo.
En el siguiente tostón os contaré la ruta que se puede hacer desde Grenoble subiendo por el mítico Alpe D´Huez.


Un saludo

Mañanita de Lunes por Toledo


Es un gustazo el poder permitirte el lujo de tener libre un lunes. Un día de diario, vamos.

Desde por la mañana escuchas, mientras tomas un café, un zumito y una palmerita de chocolate de la pastelería de Morata de Tajuña (ya hablaré en otro momento de las mismas), escuchas decía el trajín de la calle: los bocinazos de los impacientes, el motor del Bus Circular cuando acelera para arrancar del semáforo, las voces de la gente.

Es un pequeño placer, qué remedio o " a la fuerza ahorcan" para los que trabajamos a contra corriente. También me fastidia a mi ir a trabajar un domingo, mientras mis amigos están a punto de subir el Puerto de la Morcuera con la bici, o están dando un paseo por la sierra.

De ahí que esté bien el saber que la mayor parte de la gente está "pringando" mientras unos se dan un paseo por Toledo, se toman un cafetito mañanero y luego unas buenas cervezitas y unas raciones.

Para lo segundo siempre que voy a Toledo, y ya van unas cuantas veces, me gusta tomarme unas cervezas acompañadas de las consabidas raciones y de mi buen amigo Quique, en El Enebro, muy cerca de Zocodover. Buen trato, sirven rápido y cada bebida va acompañada de una tapa.
http://www.barenebro.com/info.htm

Lo malo es que si os tomáis alguna de más, luego cuesta seguir la visita a la ciudad. Que Toledo tiene mucho que ver.

Por cierto, desde aquí quiero mostraros la magnífica página de un buen fotógrafo y amante de la ciudad:
http://toledoolvidado.blogspot.com/

Y las últimas fotos de la ciudad hechas por un magnífico cazador de nocturnas, mi amigo Quique:
http://www.flickr.com/photos/14507751@N03/

y las del aprendiz:
toledo torre del Puente de San Martín

martes, 7 de octubre de 2008

 


Medio millón de kilómetros en moto pueden parecer muchos o no.
Si se han recorrido encima de una moto (bueno, de varias claro) parecen algo más.
Si dichos kilómetros han estado llenos de buenos y no tan buenos momentos, de imágenes, de sensaciones, de personas, de amistades; de vivencias en definitiva, dichos kilómetros adquieren algo más de importancia.
He creado este blogg, para compartir con mis amigos y amigas dichas vivencias. Para intentar mostrar cómo se ve el mundo, o una pequeña parte del mismo, desde el asiento de una moto.
Si es en compañía, como me ha pasado no hace mucho con "Charo", mejor, que mejor.

Sed Bienvenidos a éste modestísimo "intento".
Santi