martes, 14 de octubre de 2008



Cuando se escucha este nombre en televisión o en la radio, o se lee en prensa, a casi todos nos llegan a la mente imágenes de ciclistas sufriendo, intentando con la boca abierta tomar aire entre miles de aficionados que jalean a los corredores, escalando pedalada a pedalada los muros de este “puerto” de montaña.
Así, Armstrong, Pantani, Bugno, Mayo, Etxabe, Coppi o los holandeses en los años 70 y 80, son nombres recordados por todos los aficionados al ciclismo, a la emoción, a las gestas heroicas, al sufrimiento deportivo, a la valentía.

Cuando desde el sofá de casa se ve una etapa de ciclismo, sea en una prueba clásica o una Gran Vuelta como la de Francia, Italia o la Vuelta a España. No se aprecia realmente bien, lo que supone subir en bicicleta semejantes monstruos asfaltados.

Yo he sido (aún lo soy, pero de espíritu porque apenas tengo tiempo) ciclista. Primero de Bici de Montaña y después, más de carretera que de la primera, tras un par de temporadas alternando ambas disciplinas. Y con otros amigos con los que comparto aficiones, motos y bicis, hemos hablado varias veces de irnos a Los Alpes y dedicarnos unas vacaciones a intentar rodar por los puertos míticos
En otro tostón contaré qué se percibe siendo ciclista, cuando uno sube el Galibier, el Izoard, el Telegraph, la Croix De Fer y otros puertos de montaña, en moto. Un gustazo como podéis imaginar. Pero en este tostón, os contaré un poco un recorrido corto, para pasar el día en moto, disfrutando del paisaje, de la gastronomía y de la compañía (en mi caso) por las carreteras que enlazan la ciudad de Grenoble con Bourg d´Oisans (http://www.bourgdoisans.com/otbo/index_fr.htm), y Allemond, para alcanzar el puerto de La Croix De Fer atravesando el Col Du Glandon. Y vuelta a casita que se nos hacía tarde.

Salimos de Grenoble por la N-75, hacia el sur, y tomamos en el polígono industrial la N-85. cerca de Vizille nos desviamos por la N-91.
Al sur de dicha carretera, salen unas rutas preciosas que no tuvimos tiempo de hacer, pero que tienen una pinta espectacular.
La carretera es buena, tranquila, ya que era un sábado por la mañana y los conductores galos respetan en general a las motos. Me cuesta un poco pillar el tema de los saludos ya que por estos lares, saludan los que vienen de frente y los que te adelantan, sacando el pié derecho y así no soltar las manos. Una zona, eso si, plagada de radares, la mayor parte señalizados. Un rato más adelante, aparece el desvío al que volveremos más tarde, por el lago de Le Verney hacia los otros puertos.
Por cierto, que justo por esta carretera, la que discurre junto al río La Romanche, está una casa bastante famosa ya que sirvió de escenario para las película de Les Rivières Pourpres, una que tenía una gran habitación circular sobre el río y que estalla. Lo cierto es que la casa está indicada, es ve desde la carretera, pero no recuerdo el pueblo. Ya lo siento por los cinéfilos.

El caso es que por una carretera tranquila, muy bonita y con muy buen asfalto llegamos a Bourg D´Oisans. Un bonito pueblo que organiza una prueba de la Copa del Mundo de Mountain Bike en agosto de este año 2008. Cosa que no me extraña, porque otra cosa no, pero ciclistas hay unos cuantos. Por la carretera, por los caminos y senderos de los alrededores.

Una anécdota, el día que llegamos al pueblo, debía celebrarse una concentración de motos o algo así, porque había motos a patadas, y el comité de recepción consistía en unos doce gendarmes que esperaban a las motos a la entrada del pueblo, imagino que para preguntarles por el viaje y recomendarles rutas para “curvear”. Lo cierto es que a nosotros ni nos miraron, y eso que la Vara con maletas y dos “apañoles” encima debería llamar la atención.

El caso es que sin pena ni gloria, atravesamos el pueblo y al llegar al carrefour que hay a la salida, está la indicación de la estación de esquí de Alpe d ´Huez. Si no ves el cartel, no pasa nada porque como vas a ver unas cuantas autocaravanas aparcadas y coches con portabicis, sabes dónde has llegado. Comienza la subida y aunque parezca una tontería se acumulan las emociones; estás rodando en moto, estás en los Alpes, sientes detrás de ti a la persona con la que quieres compartir justo ese momento, y estás subiendo una de las carreteras míticas para el ciclismo europeo. Calcular el “momentazo”.
El caso es que el primer repecho es duro, duro de narices, pero los carburadores ni se enteran (je,je), y comienzas a disfrutar del paisaje, de ver a los ciclistas que se enfrentan a los muros y a hacer paradas para tirar fotos.

No obstante uno no puede olvidar los “genes” ciclistas y también pienso en lo largo que ha de hacerse el primer tramo, el más largo y tendido de toda la subida, para un ciclista. Sobre todo para un aficionado, un profesional se maneja con más soltura y va en el contrato.

Son 21 giros famosos, cada una dedicado a ciclistas idem de idem. Y lo más llamativo es que aunque las rectas son duras, donde más duro se hace es justo a la salida de las mismas, parecen auténticas paredes. Es increíble que alguien pueda recorrer esta subida en menos de 37 minutos como hizo Marco Pantani en el 95´. Y en una etapa en línea, no una crono que sólo se celebró en el 2004 con la victoria de otro “maquina” de la bici, Lance Armrtrong.
En la subida hay dos pueblitos, que sirven para sendas paradas fotografiables, el de La Garde y La Rabot, con sus iglesias de campanarios estilizados y el monumento a los caídos en las diversas guerras que han campado por estas tierras. Al menos las del siglo XX, las anteriores de hace dos mil años no tienen apenas monumentos por aquí.

He de indicar que casi todas las fotos de este tostón, al igual que del anterior, fueron realizadas por mi acompañante.
El caso es que estábamos subiendo piano, piano hacia la estación, parando a hacer fotos y comentando cosillas sobre el paisaje y sobre el buen día que estaba haciendo. Era por mayo y los días anteriores estuvo lloviendo bastante.
La estación de Ski de Alpe d´Huez http://www.alpedhuez.com/, tiene el aspecto pulcro y cuidado de las estaciones de los Alpes en primavera o verano: Madera por todos lados, limpieza, negocios cerrados y apenas gente, salvo los de las bicis.

Paramos cerca de los remontes a descansar un rato y charlar, hacemos un par de fotos “chorras” y pá abajo que nos vamos!!!!!!

Si la subida se ve dura para las bicis, la bajada en moto es como estar en una atracción de feria, una especie de montaña rusa en bajada, con curvas que aparecen ante ti con un trazado serpenteante muy divertido. Menos mal que iba alguien haciendo fotos porque yo con conducir, esquivar ciclistas lentos y ver un poco el paisaje, tenía bastante.

La bajada se hace corta, en moto es descansado bajar. Los que se piensen que bajarlo en bici es descansado, se equivocan totalmente.
En ciclismo, cuando se habla, por ej. En TV, que tras un repecho aparece un falso llano o bajada y que el ciclista “descansa”, es muy relativo. En una bajada descansan los pulmones y las piernas (salvo que seas alguien que decidas romper la carrera en bajada, que también los hay), pero el cuello aguanta mucha tensión, las manos por las frenadas y hay que hilar muy fino porque en una bici se puede bajar muy rápido, pero no se lleva una rueda de 180" precisamente.

Así que de descansar nada de nada. En bici no se descansa "nunca". Si no probar a rodar en pelotón con “todo” metido, "a tren" que se dice, y me contáis si así se descansa. Por supuesto, se rueda muuucho más rápido, pero de ahí a descansar va un trecho.

Lo cierto es que no se por qué me he puesto en plan reivindicativo con el ciclismo, pero bueno. Perdón porque me he ido por los cerros de Úbeda.

Estábamos llegando al cruce de Bourg d´Osians, y tomamos la carretera por la que vinimos anteriormente de Grenoble, y cuando veamos el desvío que indica hacia Allemond, la D-44, por ahí que nos metemos.

La carretera bordea un lago, con sus casitas de dos plantas, muy cuco. Por aquí también nos encontramos grupetas de ciclistas, pero como ya os he dado la murga lo suficiente, pasamos de ellos. Y al poco rato, comienza la subida. El paisaje es muy bonito, mucho arbolado, prados verdes y agua por todos lados en forma de arroyos, cascadas, etc,etc.

Fin parte I

continúa...

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