jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ AÑO 2010 A TODOS Y Buenas fotos!!!!


A los que montan en moto
a los que no
a nuestros amigos
a nuestros enemigos
a los vecinos
a los que reciclan
a los que comparten facebook
a los que no
a los que nos dejaron
a los que recién llegaron
a los artistas
a los que disfrutan del arte
a los políticos (bueno, quizá no)
a los médicos
a los que acogen animales abandonados
a los que conocemos
a los que aún no
a los que quieren ser padres
a los que cuidan a los suyos
a todos
lo dicho....

martes, 29 de diciembre de 2009

Pardiez que hay carteles que son fáciles de leer y de comprender.
Aunque estén en francés o en urdu, sobre todo porque suelen encontrarse acompañados por dibujos o fotografías bastante sencillos de interpretar.
Pero vamos, que un “NO PHOTO, NO VIDEO” se comprende sin problema. A partir de ahí, el que alguien quiera hacer “ PHOTO ó VIDEO” ya es cosa suya. El caso es que la basílica por dentro no es nada del otro mundo, demasiado recargada y colorida para mi gusto que se decanta más por la sobriedad del románico y del gótico inicial. Pero bueno, estamos un ratito paseando entre columnas y observando a la gente rezar, pensar o mirar a su alrededor como hago yo. Mientras, Almu se va por otro lado, un poco a “bichear”, como suele decir ella, a su libre albedrío.
Almu
Antes de narrar el terrible suceso, he de poneros en antecedentes. Almu tiene debilidad por las velas, le encantan. No hay nada que le guste más, que estar en casa en invierno, calentita, tomando una cervezuca, con la casa iluminada por velas. Y claro, en el Sagrado Corazón no vimos cerveza alguna, pero velas……”A cascoporro” que diría mi amigo Ángel. Y entiendo, en parte al menos, la duda que tendría ella entre desobedecer la advertencia señalada anteriormente de no hacer fotografías, y su deseo de plasmar con su cámara una vela de la iglesia.
Ya imagináis que pudo más la segunda opción. Pero no contaba con el sofisticado sistema de seguridad con el que contaba la iglesia y que ni el mismísimo Tom Cruise descolgándose con un arnés vestido con unas mallas negras hubiera podido esquivar: un paquistaní ( o así) pequeñajo, bigotudo y con mala leche que se interpuso entre la puerta de la iglesia y Almu cuando salíamos hacia la calle: le pidió (en correctísimo francés que comprendimos gracias a nuestro dominio de la parla franca) que A: mostrara las fotos realizadas y B: que borrara las mismas. Almu, con un cabreo que mejor no os describo (ya lo sufriría yo después, no os preocupéis, claro) borró las pocas fotos que había hecho.
Y aguardó en silencio hasta salir justo al dintel de la puerta para, mostrar con educación y siempre rayando en la inocencia en cuanto a los términos dirigidos al señor vigilante y sus antepasados más frescos, que no estaba muy conforme con la decisión de éste.
¿Recordáis el chiste del juicio contra un obrero que le había echado hierro fundido por el cuello a un compañero y en qué términos se había dirigido a éste último? Pues parecido.

Y claro, YO, no digo nada, por si las moscas. Que los cementerios están llenos de intrépidos que dieron la razón a carteles que prohibían hacer fotos o a paquistaníes cabreados. Reconozco que me toca un poco la moral (si, he escrito moral, no otra cosa) que no dejen hacer fotos en edificios que son patrimonio de la Humanidad (o deberían serlo) y que por la cerril y egoísta gestión de la Iglesia lo prohíba. Pero es lo que hay, así que ellos verán.
Bueno, no pasa nada. Salimos y dejo que poco a poco el cabreo vaya dejando sitio a las ganas de seguir viendo la ciudad. Y estando donde estamos, pues qué menos que ver el barrio ¿no?
Después de las ganas que teníamos de ver el famoso barrio del Monmartre, su historia, sus leyendas el aura de bohemia y de artes que le rodea, nos llevamos un chasco tremebundo. Aunque claro, es algo que suele pasar. A la gente le encanta lo cuco que está Santillana del Mar o qué mono es el pueblo de La Alberca por poner ejemplos que todos podemos conocer. De tan “auténticos” que los quieren dejar, son un decorado, de un supuesto orden arquitectónico original que nunca ha existido y que no es real. Lo que han conseguido es crear un escenario absurdo, plagado de tiendas de recuerdos horrorosos y atraer a los turistas como moscas a la mier……perdón. Quizá esté exagerando, pero tuve la misma percepción en el Monmartre, tiendas, tiendas, restaurantes temáticos y tiendas. Y unos cuantos retratistas cansinos con ganas de hacerte un ídem. Vamos, que en este caso, cualquier tiempo pasado sino mejor al menos seguro que fue diferente.
http://es.wikipedia.org/wiki/Montmartre

Aunque no hay mal que por bien no venga, y dando un paseo en plan turista (lo que éramos, leñe) nos gustaron mucho unas láminas de París que nos parecieron bastante originales (quizá no lo sean, pero nos lo parecieron) y compramos dos.
¿Cuál elegimos?

Lo más “gracioso” es que después de dar un paseo y volver hacia donde habíamos dejado la Vespita, a Almu se le ocurrió pensar que las láminas le parecían algo grandes, que no le gustaban mucho, etc. Menos mal que logré convencerla de lo contrario y no nos tocó subir otra vez hasta la tienda, je, je. Y lo mejor es que ya están colgadas en casa y han quedado bastante bien.
Aprovechamos la bajada hacia la ciudad para dar una vuelta por los edificios míticos y echar unas fotillos nocturnas. Y por supuesto, el tráfico es intenso al igual que los demás días. Pero quedan unas fotos chulas la verdad (y no es por echar méritos al fotógrafo eh!!).
Fantasmitas.......

jueves, 19 de noviembre de 2009

My history


My history
Originally uploaded by "S de Santi"
Desde 1991, ya son unos cuantos kilómetros en moto, en solitario las más de las veces.
La mejor??? pues depende para qué.
La más elegante, bonita y de más calidad, la K, una gozada de moto, lástima que no me acostumbrara a su postura, sobre todo a nivel de las manos. Pero era una moto muy bien hecha y una gozada ir con ella.
La que más he disfrutado? la última, creo, por miles de razones, pero sobre todo por dos: es con la que más he viajado y con la que tengo el privilegio de compartir con mi chica.
La que más me hubiera gustado mantener? las dos BMW, la K por lo dicho antes y la F por lo que se acerca a mi concepto de moto "total".
"S"

sábado, 7 de noviembre de 2009

París 2009 III bis

Almu es una santa. Bueno, dicho así puede dar una imagen de alguien que aguanta estoicamente a un patán. No es del todo así, aunque parte de razón tendría el que lo pensara.
Vamos a repetirlo, cuando viaja conmigo, Almu se comporta como una santa, sobre todo porque aguanta a un “freak” de la fotografía todo el día. Y cuando escribo freak no describo a alguien que lleve un maletín con dos cuerpos de cámara, cuatro objetivos, trípode y alguna cosa más, no. Pero si alguien que dispara a lo que se le ocurre, a casi todo lo que ve que le parezca digno (incluso, cosas que para nada) de quedar inmortalizado. Y claro, soy un dolor de cabeza.
mystic
Si encima estamos de visita en la “Ciudad de la Luz”, y tenemos un medio rápido, cómodo y económico de movernos, léase Vespa, Almu lo lleva más que crudo para quedarse en el hotel a la caída de la noche.
Tenemos que visitar un par de sitios, incluido el Sacre Coeur en pleno Montmartre, ya que las vistas de la ciudad son chulas y para los que hemos visto “Amelie” hay visitas “obligadas”.
Bueno, hoy nos abrigamos quizá de más, porque tenemos intención de quedarnos hasta tarde para ir de visita nocturna a los edificios chulos para tirar unas “nocturnas”.
Aunque la tarde está nublada, decidimos subir a la colina del Sagrado Corazón para ver la basílica, y las vistas. Sé que soy un cansino si hablo otra vez del tráfico de esta ciudad, pero es que ir en una motillo como la Vespa hace que veas el mundo de la moto en una gran ciudad, desde otra perspectiva. Pero bueno, lo importante es que Almu vaya cómoda y tranquila y parece ser que es así.
Almu motera
Qué raro que nos despistemos un par de veces, pero así es esta ciudad, con todas las calles tan parecidas algunas veces que hace que un cegato como yo se confunda alguna vez que otra. Pero bueno, también te permite, si tienes algo de suerte, conocer lugares curiosos a nada que sepas mirar.
Camino de la zona, pasamos por la Estación del Norte, estación de tren claro, no va a ser meteorológica, y vemos a los taxistas en moto aparcados cerca esperando clientes. Le pido a Almu que haga una foto y la imagen queda divertida porque es un “moto taxista” frotándose un ojo, por sueño, cansancio, lo que sea, y al ver que estábamos haciendo una foto parece que se mosqueó ligeramente por la cara que nos puso; no nos quedó otra que salir acelerando a tope de allí, es decir, a una velocidad entre tortuga y camaleón, porque claro la Vespa muy potente no es que digamos…..
Parada de "Taxi"

La subida hacia el Montmartre se hace algo pesada, sobre todo porque es hora punta y es un poco “coñazo”, pero nos vamos orientando más o menos bien y llegamos sin problema. Por cierto, que sólo hay una colina en París, pero qué colina!!!! Las cuestas son empinadas hasta decir basta!!!!! Y a la Vespita le cuesta subir con soltura.
Dejamos la motillo al pie de la basílica, sólo nos queda por subir un largo pasillo ascendente con escalones, que me recuerda mucho a la subida al Tibidabo, no sé por qué.
Montmartre

Bueno, subimos, subimos, subimos y así sucesivamente (leches con la escalerita de los hue….!!!!!!!) y llegamos, ahora si, a los pies de la iglesia. Las vistas, impresionantes, y la Basílica (al menos desde fuera) llama la atención muchísimo; es un edificio con una historia cuando menos curiosa. Existía en la colina una abadía benedictina (ya sabéis los monjes negros) que fue destruida durante la Revolución francesa; tengo entendido que no estaban las cosas como para dejar muchos edificios religiosos en pie, así que se lo cepillaron y en el mismo paquete, guillotinaron a los monjes. Con un par.
Aunque, para qué me lío en daros la barrila, leerlo aquí y ya está:
http://www.mundocity.com/europa/paris/sacre-coeur.html
Sacre Coeur
Me da un poco de rabia porque el día está, ¡¡claro!!, nublado. Aunque las vistas son bonitas y más según anochece, que esté así hace que las fotos no queden demasiado chulas. Pero bueno, estar aquí, viendo esta ciudad con Almu, es lo que queríamos desde hace mucho tiempo, así que ¡que le den a la Nikon!
Vaaaaaale, reconozco que alguna que otra, así de pasada y rápida ;-) si hago.
Amelie Poulan´s view
en grande mola más:
http://www.flickr.com/photos/64743310@N00/3987692574/sizes/l/in/set-72157622313214693/
A medida que oscurece, llega más gente a las escaleras de la Basílica y el paisaje es más bonito. Le cuento a Almu que aquí se grabó una escena famosa de Amelia, pero como no ha visto la película, como si le digo que Cantinflas toreó en Chinchón en la grabación de “La Vuelta al Mundo en 80 días”, que ni fú ni fa. Una cosa……
Hechas las fotos, jolín, vamos a ver la iglesia por dentro, a ver qué tal.
Y aquí se produce uno de los momentos que más tiempo comentará Almu al regreso, pero mejor lo cuento un poco más tarde.
;-)

viernes, 6 de noviembre de 2009

París 2009 III

Pardiez que las mañanas son brumosas en esta ciudad. Es que no sale nunca el sol o qué???

Bueno, no vamos a quejarnos sobre todo porque no sirve de mucho, o de nada más bien.
Sobre todo porque tenemos otro día en París por delante y no es plan de desaprovecharlo, así que vamos a por él!!!!!!!!!!
Arriba Almu, que nos toca recorrer again la ciudad. El ya conocido desayuno de buffet, con esa tostadora que no acepta de buen grado los croissants (“that is not a goo idea”), ja, ja. Es que el sueño es una cosa mú mala, ja, ja.
Bueno, otro día en la cité, al ataque!!!!!!!!

La Vespa, como cada mañana, en la calle, esperando y el tipo que está todas las mañanas sentado junto a la moto, sigue ahí. La verdad es que estamos un poco moscas, porque el tipo (con pinta un poco andrajosa) se pasa el día sentado en la acera justo enfrente de la librería que tenemos junto al hotel. Raro, raro. Mi teoría es que está enamorado en secreto de una de las libreras y por eso vigila, Almu dice que le “pagan” las mismas chicas para que vigile el género desde la calle. El caso es que nos vamos por la mañana y está el tipo sentado, y al volver por la tarde, sigue allí.
Esta mañana vamos a dar una vuelta por la Isla de la Ciudad, por lo visto hay una iglesia muy grande que salió en una película de Disney con un jorobado y una gitana, o algo así. Total, que decidimos pasar a echar un ojillo.
Resulta que se llama Catedral de Nuestra Señora de París, que un tal Maurice de Sully allá por el 1160, año en el que fue elegido Obispo de París, decidió que había que sanear un poco la ciudad y reformar alguna cosilla que otra. Total, que la lió parda y durante unos cuantos años, de hecho unos 90 años hasta que se construyó. Aunque luego ha tenido reformas a lo largo de los últimos siglos, sobre todo en los siglos XIII y XIV.
Notre Dame y "mi dame"
La catedral es la de atrás, el "monumento" de delante es mi chica ;-)
Llaman la atención muchas cosas de esta iglesia, pero pocas como lo hace su fachada Oeste, con los tres arcos apuntados, el enorme rosetón central y, sobre todo, sus enormes y equilibradas torres.
Pero vamos, que no es plan daros el coñazo, lo que os haga falta saber, aquí lo cuentan tan ricamente:
http://www.notredamedeparis.fr/Building-history
luces
Tras alucinar con el interior, y aguardar un rato para subir a las torres (cosa que no hacemos, porque "subir paná" es tontería), decidimos aprovechar el tiempo en otros menesteres.
Y nos largamos a visitar la Saint Chapelle. Está cerquita de la catedral, la verdad. Pero resulta que a los frances, tan majos ellos, se les ocurrió hace tiempo, construir un palacio alrededor (o eso parece) y utilizarlo como Palacio de Justicia. Algo que parece una chorrada, hace que tengamos que estar esperando fuera, haciendo cola, un rato majete. Aprovechamos para echar unas risas, cotillear con los especimenes que nos rodean y hacer tiempo viendo motos (si, me gusta mirar motos por la calle, qué pasa?).
transportando
Mientras esperamos os cuento un poco qué “concho” es la Saint Chapelle; Nos vamos al siglo XIII, anteayer vamos, y nos encontramos con un tal Luis IX, el “rua” o “roi” en idioma local, de Francia que decide comprar las reliquias del Lignum Crucis, unos trozos de madera que por lo visto según mi primo que conoce a un colega que ha visto a una persona que le contó de oídas que estuvo en la crucifixión de un tal Jesús, que son de la misma cruz en la que se ajustició al tal Jesús. Y por lo visto, son milagrosas y hacen unas cosas impresionantes. Y claro, el tal Luis IX, que me da que no tiene un pelo de tonto, las compra por un pastizal, y para que la gente las visite en un sitio adecuado, decide encargar la construcción de una capillita, algo así sencillito, para atraer al personal y que se dejen sus buenos dineros en los locales, comercios, tiendas, tascas, etc. Etc. De la zona. Vamos, que me da que el tal Luis hizo una inversión con vistas a rentabilizarla en unos años. Qué tío el tal Luis!!!!!!

Bueno, que me desvío; estamos haciendo cola para entrar, y veo varias cosas curiosas:
Antes de venir a París, me informé de una tarjetita que compras por un precio que no recuerdo (no era barata) que te daba acceso “sin hacer colas” a los monumentos de París. Y veo que todo resuelta, pasa hacia delante una mujer con cierta expresión chulesca, en dirección a la entrada del Palacio de Justicia, pasando casi por encima nuestro, vamos, con la famosa tarjetita en la mano, cual salvoconducto.
de espera...
Según se acerca a la entrada, el tío que vigila la misma, se pone delante, y con un gesto serio y algo habituado, le indica que ni de Blas, que patrás, que eso de no aguardar cola se lo va a permitir Shiva en su siguiente reencarnación, pero a día de hoy, en París y estando él vigilando, ni de coña. Y con un gesto contrariado, y os garantizo, bastante menos chulesco (vamos, con las orejas gachas) la tipa se vuelve al final de la cola, je, je.
El vigilante se ha convertido en mi héroe del día ;-)

La segunda es un matrimonio de aspecto hindú, el hombre abrigado con chaqueta, bufanda y zampándose un crep relleno, sentado en un banco y la mujer casi en manga corta muerta de frío, aguantando la cola con su hija. Con un par!!!!!!!!!!!!

Y la tercera es que cuando llevábamos un rato esperando en la cola, el mismo vigilante, saca un cartel sobre un poste, se aleja hacia la parte final de la cola, y zas!!!!! Lo planta en el suelo y comienzan los murmullos; resulta que es el cartel que informa de que se cierra el acceso a la capilla. El tío calcula la gente que hay y por la hora que es, corta el acceso. No veáis las caras de mosqueo de la gente, ja, ja!!!!! Bueno, me río porque no nos tocó a nosotros, si después de un rato esperando nos dice que no, me lo desayuno con cartel y todo.

Bueno, al fin entramos, un control de policía (exhaustivo) y para dentro. La capilla es pequeña, la planta baja algo extraña, con muchos colores y alguna vidriera chula. Pero tras subir por una estrecha escalera de caracol, se hizo la luz; literalmente.
El día estaba nublado, pero con sol aquello ha de ser indescriptible.
En este caso, una imagen no se si será mejor que 1000 palabras.
Saint Chapelle

Vamos, que si vais a París, intentad ir a ver la capilla, en serio.

En la salida, también vigilada por los Gendarmes decidimos qué hacer y hacia dónde ir. Y como no se nos ocurren muchas cosas, decidimos irnos hacia el Campo de Marte, a hacernos unas fotillos cerca de la Torre Eiffel, sobre todo porque hemos traído desde Ejpaña unos complementos, para hacer una sesión especial de fotos. Almu se ha traído un pañuelo y unas gafas de su madre, de hace unos cuantos años, para hacer unas fotos “ad hoc” en París, un poco en plan revival. Y lo cierto es que quedan divertidas, y Almu sale guapísima en las fotos. En las que me hace a mi, parezco un remake cutre de Risto (Eva) Megide, horroroso vamos. Pero bueno, nos hacemos unas fotos más y estamos un rato descansando y charlando antes de buscar dónde comer y luego una siestecita.

Las siestas, aparte de ser un supuesto invento español, sientan de vicio cuando se está de viaje y pateando calles. La de ese día no fue menos, aunque salió algo mal por lo que ocurrió a la hora de la comida.
Bueno, reconozco que nos salió rana la cosa porque era un poco tarde, sobre las cuatro, y a esa hora más allá de los Pirineos no es sencillo que te den de comer en un restaurante. Intentando buscar algún sitio que nos gustara por el Barrio latino, ya digo que sin apenas movimiento por la hora, Almu se fijó en un sitio que le pareció “mono”; tenía una terracita cerrada con mesas, de las típicas de París, y no tenía mal aspecto. Error!!!! Una cosa os digo, si vais a comer, nunca os quedéis parados y embobados en la puerta de un sitio porque si el tipo es algo avispado (y éste lo era) os invitará a entrar y con el “no problem, no problem” os captará y estaréis perdidos.
Y así fue, sobre todo porque el paisano no hablaba nada de nada de castellano, casi nada de inglés y nosotros estábamos caninos de hambre. Así que decidimos probar lo que vimos más adecuado de la carta, el “cus cus”; lo tenían de varios tipos, y nos decidimos por el Royal”, y el tipo comentó que mejor uno de “legumbres”, que nos ponía un poco de cada y que era mejor. Hasta ahí todo bien, el de Legumes, estaba muy rico, es como un caldo de verduras con zanahorias, puerro, etc. Y el “cus cus” estaba muy bien hecho (vale, tampoco tiene mucho misterio). Así que zampa que zampa, hasta que nos sacó el Royal de los cojo…..perdón. Pero es que era una bandeja misérrima, con algo de lechuga, una salchicha, un muslo de gallina y un trozo de cordero. No puedo describir la cara de Almu al ver la bandeja, así que me ahorro detalles. Pero su cara no mejoró cuando nos trajeron la cuenta: 38,60 euros!!!!!! Y ni siquiera tomamos café!!!!!!! Con deciros que la bandeja misérrima costaba 18,50 euros y cada cerveza 4,30 os digo todo. Salimos cabreados y sintiéndonos estafados de allí. Ah, sl sitio se llama SHARP y no recuerdo la calle, pero en mis plegarias está una que dice que ojalá Sanidad le cierre el chiringo porque descubran una cucaracha marciana en el “cus cus”. Hala!!!!

si es que....

No me gusta la política, ni me meto casi nunca en política, pero leyendo noticias como ésta en El Mundo:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/11/05/alicante/1257421111.html

me recuerda cosas como éstas otras:
Horror!!!!!!!!

o ésta:
Panorama 13

de aquellos polvos.....

“Yo, Galileo, hijo de Vicenzo Galileo de Florencia, a la edad de 70 años, comparecido personalmente en juicio y arrodillado ante vosotros, Eminentísimos y Reverendísimos Señores Cardenales, Inquisidores generales en toda la República Cristiana contra la herética perversidad; teniendo ante mis ojos los sacrosantos Evangelios, que toco con mis propias manos.

Juro que siempre he creído, creo aún y, con la ayuda de Dios seguiré creyendo todo lo que mantiene, predica y enseña la Santa, Católica y Apostólica Iglesia Romana. Pero como, después de haber sido jurídicamente advertido por este Santo Oficio de que debía abandonar la falsa opinión de que el Sol sea el centro del mundo y que no se mueva y que la Tierra no sea el centro del mundo y se mueva, y que no podía mantener, defender ni enseñar de ningún modo, ni de palabra ni por escrito, la mencionada falsa doctrina. Y después de serme notificado que la tal doctrina es contraria a la Sagrada Escritura, escribí y di a la imprenta un libro en el cual trato de la mencionada doctrina perniciosa y aporto razones con mucha eficacia a favor de ella sin aportar ninguna solución, soy juzgado vehementemente sospechoso de herejía, es decir, de haber mantenido y creído que el Sol sea el centro del mundo, e inmóvil, y que la Tierra no sea el centro y que se mueva.

Por lo tanto, queriendo yo levantar de la mente de Vuestras Eminencias y de todos los fieles Cristianos esta vehemente sospecha, razonablemente concebida contra mí, con el corazón sincero y fe no fingida, abjuro, maldigo y detesto los mencionados errores y herejías y, en general, todos y cada uno de los otros errores, herejías y sectas contrarias a la Santa Iglesia; y juro que en el futuro nunca diré ni afirmaré, de palabra o por escrito, cosas tales que por ellas se pueda tener sospecha semejante de mí; empero que si conozco a algún hereje, o que sea sospechoso de herejía, lo denunciaré a este Santo Oficio o al Inquisidor u Ordinario del lugar donde me encuentre.
Juro y prometo cumplir y observar completamente todas las penitencias que me han sido o me serán impuestas por este Santo Oficio; y si incumplo alguna de mis promesas y juramentos, lo que Dios no quiera, me someto a todas las penas y castigos que imponen y promulgan los sacros cánones y otras disposiciones generales y particulares contra semejantes delincuentes. Así Dios me ayude y estos sus santos Evangelios que toco con mis propias manos.

Yo, Galileo Galilei, he abjurado, jurado y prometido y me he obligado como queda escrito; y como prueba de verdad he escrito con mi propia mano la presente cédula de mi abjuración y la he recitado palabra por palabra en Roma, en el convento de Minerva este 22 de junio de 1633.

Yo, Galileo Galilei, he abjurado como queda escrito por propia voluntad.”

jueves, 5 de noviembre de 2009

París 2009 II tarde

Bueno, a ver por dónde iba. Ah si, la SIESTA, je, je. Pues eso, que nos pillamos la vespita, y para el hotel, a descansar un rato. Seguimos cabreados por el “robo”, pero bueno, no hay nada que una buena siesta no remedie. Nos dejamos caer una horita y ya descansados, nos preparamos par el fresquete, cargamos de trípodes, cámaras y ganas de ver la ciudad de noche. Primero, ir a pillar la entrada para el barquichuelo; y bueno, no es nada barato, 12 euros.
Pont Neuf
Además, queremos uno de los que lelvan asientos en la parte de arriba, sin mamparas y tenemos que esperar una hora, hasta las 21:00. Bueno, nos damos un paseo por el Sena, charlando y buscando un sitio para cenar después. Tenemos la moto bien aparcada en una acera discreta y no vemos problema en dejarla ahí y pasear un rato. Las calles están muy animadas y las terrazas hasta arriba de gente. Almu ve un sitio que le gusta bastante y lo dejamos “fichado para la cena.
Bistrot

Una pequeña anécdota, después de comprar los billetes y subir al puente, vemos a una pareja algo madura, que acaba de bajarse de uno de los barcos, y se les ve felices, románticos y el hombre, en un gesto tierno, ayuda a su mujer a ponerse un pañuelo alrededor del cuello. Almu se queda prendada con la imagen. Estamos en París!!!!!
pareja paseando

Llegamos con tiempo de sobra para pillar la “vedette”, o sea el barco, pero O Tempora O Mores, se nos ha adelantado una excursión de portugueses adolescentes y yo sin antihistamínicos, Agghhhh!!!!!!!!
Bueno, tenemos el billete, sopesamos el retrasar la visita, pero sería muy tarde y el otro barco es cubierto. Así que nada, cogemos aire, y aguardamos cola. En la parte de arriba hay una zona grande con asientos y en la popa un espacio vacío junto a la escaleras, en un principio dudamos en quedarnos aquí pero Almu se da un paseo y ve dos sitios vacíos, me hace señales y me siento con ella. Seguimos dudando si quedarnos o volver atrás, pero ya hay demasiada gente y no queremos movernos; otro error, con un crujido y un carraspeo, nos damos cuenta de estar sentados junto al altavoz del guía, ja, ja!!!!!!!!!!!
torre, torre...¿cómo se llamaba?
Bueno, nos reímos un rato y total, ya estamos aquí a disfrutar del paseo. Primero el toque pesetero, nos hacen una foto que luego te ofrecen por “sólo” diez euros al bajarte y luego la pesada de la guía comienza en un francés penoso a describir las vistas. Lo cierto es que quitando a la tonta de la megafonía, a la pareja de rusos detrás nuestro que comentaban todo lo que hacíamos y los flashes de las cámaras, el viajecillo es cuando menos curioso. Dura una hora, y te da una perspectiva de París desde el río que es bastante chula.

Hala!!!!!!!!!
Además, nos lo pasamos en grande porque Almu ha interpretado de una manera curiosa la tradición de darse un beso al pasar bajo el puente de Saint Louis, y ella lo interpretó como que teníamos que darnos un beso al pasar bajo CADA PUENTE del recorrido, tanto a la ida como a la vuelta. Así que imaginad el mosqueo de los rusos de los asientos tras los nuestros, hasta que le tuve que soltar que era una “apuesta”, je, je. Lo cierto es que nos dimos un beso bajo cada puente, y aunque terminé con cierta rigidez del cuello de girarme, mereció la pena.
Si volvemos a hacerlo en otra ocasión, lo haremos de otra manera, en un barco sin guía, con menos turistas y al atardecer; de todo se aprende.
Bueno, ya de vuelta a tierra firme, vamos a por la Vespa y nos acercamos al restaurante elegido previamente, es una Crepería y cenamos bastante bien, y no exagerada de precio (tampoco era para tirar cohetes, pero bueno) y de vuelta a la moto. Nos acercamos, casi de casualidad, al Panteón (cosa más grande oiga) y echamos unas fotos a la Iglesia Saint-Étienne-du-Mont, justo al ladito.
Iglesia Saint-Étienne-du-Mont

Panteón
Hechas las fotos, pillamos la moto y para el hotel, que mañana se presenta un largo día de visitas y hay que aprovecharlo a tope.

Hala, Dulces Sueños….
silencio, Por Favor!!!!

lunes, 12 de octubre de 2009

París 2009 II

Ostras, qué bien se duerme en la cama del hotel. Lo previsto es pegarnos la madrugada de padre y muy señor mío, y no sabéis lo que cuesta abandonar el edredón con el que nos cubrimos en el hotel. Además, las almohadas son comodísimas y claro, unos que están de vacaciones, no están por la labor de saltar de la cama como si fuéramos reclutas al toque de Diana.
El caso es que al fin nos levantamos, y como ya era de prever, el día amanece (tachán!!!) nublado. Bueno, Almu que es un poco friolera se abriga bastante en previsión del día en moto (luego veremos que no es para tanto) y bajamos a desayunar. El hotel cuenta con una pequeña cafetería con un discreto autoservicio donde tienen pan de varios tipos, café, zumo, yogures, queso y mantequilla. Y un tipo de bollo algo soso, que tiene un ligero sabor a mantequilla y dos cuernecillos y que por aquí es algo común, crosisant creo que lo llaman. Bah, poca cosa comparado con un Sobao Pasiego de Casa El Macho, las cosas como son.
Bajamos a por la Vespa (que ha pasado su primera noche en la calle, sin novedad), que arranca sin problema. Además la aguja del depósito ni se ha movido (no gasta casi nada el trasto este), cumplimos el ritual habitual y decididos sobre el recorrido allá que vamos!!!!! El tráfico es como el de ayer, una locura, la gente quiere llegar al trabajo o a la universidad y claro, van como motos (obvio). Hoy nos vamos a acercar a ver la zona guanchis de parís, el Pompidou, el Marais y alrededores.
reflejo
Tras equivocarnos otra vez en la dirección correcta, es decir la calle Beaubourg, llegamos a los pies del Museo Pompidou.
tuberías¿?¿?
Nos comentaron que los parisinos no habían acogido con mucho entusiasmo la remodelación del museo, y entendemos en parte por qué. El barrio es una zona residencial como las hay a decenas en París; casas antiguas, preciosas, clasicotas y muy bien cuidadas. Y el museo es un entramado de tubos enormes de colores llamativos y altísimo, un “pegote” en el sentido cariñoso del término.
Bordeamos el museo, para dar a una explanada en la que nos llaman la atención varias cosas: una fuente con unas esculturas móviles cuando menos extrañas (estos modernos!!!!) un bar con terraza con unas sillas “ad hoc”, es decir también de moderno diseño, y una enorme explanada de entrada cerca de las cuales nos encontramos a unos músicos mongoles (de Mongolia, vamos) que tocan el violín y (uno de ellos) cantan. Lo cierto es que es una delicia, porque cantan esas tonadas vocales átonas y casi telúricas, impresionante.
músicos mongoles
Pero lo más impresionante es que justo detrás de ellos, vemos a una mujer anciana, vestida con harapos y algo “ida”, que con un tesón digno del alumno de conservatorio chino más exigente, hace chirriar una cuerda sobre un violín casero y de una cuerda. Por supuesto el “violín” emite dos tonos, ambos estridentes e insoportables por monótonos y repetitivos, y erre que erre se nos hace insoportable el estar ahí y decidimos largarnos. El “punto” de la mujer es que, en un momento dado, deja de tocar, voltea el instrumento y lo revisa como si notar algo extraño, como indagando si estará desafinado craso error!!!!! O nuestro gozo en un pòzo, vuelve a girar el volín, toma el “arco” con la mano, y chirrín, chirrán, chirrín chirrán vuelve a la tonadilla de dos tonos, ja, ja!!!!! Salimos espantaos del sitio.
Bueno, tras pasear un pelín por ahí, bamos bajando piano, piano, hacia el Hotel de Ville (vamos, el ayuntamiento), un edificio discretito, como tantos por aquí. Lo mejor de todo es que lo vemos, lo re-vemos, y no sabemos que es el ayuntamiento hasta q, ya a la vuelta, me lo comenta Armando un compañero de trabajo. Ja, ja!!!
agua!!!!!!

Toma turistas ocasionales!!!!!!!!
Bueno, como una de las torres que vimos la noche anterior, buscando el japonés, fue la de Saint Jacques, decidimos acercarnos a verla. Es, bueno, algo así como una torre enorme, alta, preciosa, y restaurada. Leyendo un poco al pie, nos enteramos que es la torre de la destruida torre de Saint Jacques de la Boucherie, de estilo gótico flamígero. Lo curioso es que dicha iglesia era el punto de partida del llamado “Via Turonensis” del Camino de Santiago (una tirada, eh, que en tren a Madrid son doce horas).
Twin Towers
Una escultura (que no vimos, por cierto) al pie, conmemora a Blaise Pascal el físico que, desde esta torre, demostró el peso del aire. Toma ya!!!!!

Como quiero ser menos pesado que el aire, sigo con mi relato sin parar demasiado.
Así que, aunque es pronto, tomamos dirección hacia el bario Judio, el Marais, recomendado por los padres de Almu y que está bastante cuco. Emplazado en una antigua marisma del río, habitada en un principio por monjes, se ha convertido desde la década de los 80 en el equivalente (salvando las distancias) al Chueca madrileño. Es uno de los barrios más protegidos a nivel arquitectónico de París, lo cierto es que está bastante bonito.
rincón del barrio Judío
En el tramo que recorremos primero está plagado de tiendas judías; panaderías kosher, carnicerías kosher, pollerías kosher, restaurantes judíos, etc.
"El Murciano"
Me resulta cuando menos curioso una panadería, en la que hay bastante gente, que se llama “El Murciano”, así en castellano, pero como hay cola para comprar paso de entrar y preguntar al paisano el por qué (bueno, el purcuá que para algo estamos en Francia) del nombre. Como ya el hambre aprieta y al nene le apetece zamparse un falafel o algo así, nos metemos en un restaurante israelí que no tiene mala pinta. La comida no está mal, similar a lo que encuentras en un restaurante en Madrid, pero más caro. Sobre todo el bastonazo que nos meten con el café, un misérrimo café solo, pequeño, en plan chupito, y por 1,80 euros, un robo vamos.

Pero bueno, con la panza llena se ve todo mejor, y seguimos de paseo por el barrio. Pasamos junto al Centro Cultural Suizo, Barrio Judío
pero ni pasamos ni nada, no sea que nos obliguen a comprar un reloj de Cuco o nos deleiten con cantos tiroleses. El paseo resulta muy agradable, charlando con Almu y viendo la vida parisina pasar.
Vaya dos!!!!!
Por cierto, me da rabia porque encuentro que alguien ha tenido a bien realizar un grabado en su puerta con mi foto del DNI, qué morro!!!!!! Pero bueno, como al natural soy más guapo, no me mosqueo ;-)
a cada cual más bello

Nos reencontramos con la vespa y “ñiaaaaao” nos presentamos en un pis pas en San Eustaquio (qué nombre más mono para una criatura, se lo diré a ALmu) y decidimos echar un ojo a ver. Está junto a un enorme centro comercial que pasamos de visitar, por supuesto(con la grima que me dan) pero si recorrer sus jardines y ver el ambiente. Lo que me llamó la atención fueron dos cosas; primera, vimos a gendarmes en patines, qué modernos estos parisinos. Y segunda, el parque con mas´cuervos que he visto en mi vida. En lugar de pajaros, que también hay of course, en este parque lo que había eran cuervos, a puñaos. Y mira que es un pajarín que me gusta y que me cae bien, pero qué listos son los jodíos.

De la iglesia no tengo mucho que comentar, es llamativa la escultura en la plaza, en la que nos hicimos la fotiqui de rigor, y el interior (en obras) de la catedral. Estaba actuando un coro holandés y era una gozada pasear por la iglesia con semejante “hilo musical”.
espejo
“La construcción de la Iglesia de Saint Eustache comenzó en 1532 y se prolongó durante casi un siglo, aunque algunas partes nunca fueron acabadas. Por su proximidad con el Louvre, era considerada iglesia real, y fue especialmente célebre porque por ella pasaron, bajo diferentes circunstancias, reyes y personajes famosos: Luis XIV recibió aquí su comunión, Moliere celebró su casamiento, Ana de Austria y Mirabeau fueron velados en esta iglesia, entre otros.

En la Iglesia de Saint Eustache se encuentra uno de los órganos más grandes de Francia (el tercero después de Notre Dame y la Iglesia de Saint Sulpice), construido en 1854, lo cual, sumado a la excelente acústica de su impresionante cúpula, la convierte en el lugar ideal para quienes disfruten del sonido de alta calidad.”
http://www.mundocity.com/europa/paris/halles.html
Rosetón

Por lo demás, los jardines son bonitos y merece la pena hacer una parada.
Además, en la escultura de fuera, hacemos unas fotillos divertidas.
San Eustache
Como queremos llevarles algo a los peques (al actual y al “futuro”), decidimos pasarnos por una tienduca que se llama Galerías Lafayette, no creais, nada que ver con El Corte Inglés, mucho más cutre. Aunque eso si, algo más fashion. Madre mía que peazo tienda!!!!!!!!!.
collage en Lafayette

El caso es que, por mucho que buscamos ropa, juguetes, etc. de peques, rien de rien, vamos que ni de Blas. Lo que si veo son cosillas de Astérix (que me vuelve loco) pero a qué precios!!! Vamos, soy un poco freak del héroe galo, pero no tanto.
Total, que seguimos el periplo parisino de ese día dando un rulillo para tomar nuestro batobus, el barco ese que te da el paseo por el río. Antes decidimos echarnos una siestuca en el hotel que estamos algo cansados, además de aprovechar para abrigarnos más, porque tenemos idea de dar un paseo moteril con nocturnidad y alevosía para hacer fotos nocturnas.
ji, ji...
Así que nada, os dejo mientras descansamos un rato y luego os cuento más.
Dulces sueños…..

domingo, 27 de septiembre de 2009

Artículo para pensar un ratín

http://www.elpais.com/articulo/portada/Pieles/finisimas/elpepusoceps/20090927elpepspor_12/Tes

Porque estoy, en gran parte, de acuerdo con el mismo.

De nuevas con la Vespa


De nuevas con la Vespa
Originally uploaded by "S de Santi"
Tras la marcha de Adam, nuestro contacto con la empresa de alquiler de la Vespa, nos lanzamos a recorrer la ciudad con ella.
Aquí está el momento de arrancar la motillo.
P.D. Y no, no soy un chulo ;-)

sábado, 26 de septiembre de 2009

París 2009 I

¿Cómo reflejar la crónica de un viaje soñado y pendiente desde hace casi dos años en unas líneas que no sean un tostón o que no aporten nada?.
Pues malamente, la verdad.
Pero también puede ser sencillo:
Si hacemos caso a Jack “El Destripador”y su mítico , aunque no demostrado: “vamos por partes…”,podré al menos intentarlo. Así que presentaré nuestro maravilloso viaje a París, ciudad actual ubicada posiblemente en el mismo lugar en el que estuvo la “Lutetia Parisiorum” romana, en varios “capítulos”. Aunque la actual París, no tenga nada en común con aquélla ciudad galo-romana, siempre nos gusta “inventarnos” un origen primitivo a casi cualquier obra humana.
El caso es que he aquí el resumen (siento el ladrillo, la verdad) de lo que fue un viaje de cinco días a una de las ciudades que más me han gustado de las que he visitado nunca.
La idea era hacer un viaje “bonito”, “cuco”, chulo, etc. Etc. Y qué mejor manera de llegar a París que por tierra. En concreto, por raíles asentados sobre la tierra; es decir en tren. El Francisco de Goya, gestionado por la sociedad hispano francesa Elipsos. No tengo idea de trenes, nunca jugué al Ibertrén de pequeño, aunque tuve uno que tenía una vía circular y giraba, giraba y ya está. Uno de los juguetes más aburridos que he tenido nunca.

Pero una cosa son los trenes de juguete y otra cosa los trenes reales y éste me ha gustado mucho.
Towers center desde el tren
En mi opinión el tren hotel o como se llame a éste tipo de trenes está algo abandonado por RENFE, me explico; es un tren ya algo veterano, siendo condescendiente con lo de veterano. Las cabinas estrechas y las butacas con la comodidad justa. Los que buscamos justo eso, estamos felices porque es precisamente lo que le da el encanto especial al tren; el traqueteo, los bandazos, los ruidos y el movimiento en general, forman parte del encanto del viaje. El personal que atiende es amable y dispuesto a ayudar, algo menos los camareros del coche restaurante pero bueno. Además, por el precio que tiene con la oferta, se viaja en cabina privada con lavabo, entregan un neceser de viaje, toalla y una botella de agua ya que la del lavabo no es potable. Y en unas doce horas, se llega a París.
no leí una página
Además, qué narices, da gusto dejar Madrid observando el paisaje, los atascos en las carreteras de salida de la ciudad y las casitas que parecen de maqueta desde el tren.
Una cervecita en la cafetería (no cenamos en el tren, el presupuesto manda)
en el tren
y algo de picar en la cabina, y a la cama. He escrito a la cama, no ha dormir, porque francamente es muy complicado hacerlo, al menos en mi caso que parezco una rata de laboratorio y me despierto con el vuelo de una mosca. Ahora entiendo por qué en el neceser hay un juego de tapones de espuma para los oídos.
La mañana llega brumosa y con humedad en el ambiente, pero estamos expectantes con la llegada a la ciudad. Aunque antes, hay que reponer fuerzas con el desayuno. Por un lado, me llama la atención de cómo se manejen los camareros con el movimiento del tren, yo sería incapaz, seguro.El desayuno está bastante bien; zumito, café, bollería algo de fruta y unos huevos revueltos con setas. Y con la ventaja de ir mirando el paisaje a la vez.

El tren hace un par de paradas, la última en Touluse y pasa por alguna estación más. Llegamos con media hora de retraso, pero una gran ventaja del tren es que llegas, te bajas y en un minuto estás en la calle, nada de pasillos y demoras como en el aeropuerto. Y en el centro de la ciudad, o casi.
LLegada a París
esta es la cara después de una noche casi de insomnio.
La estación es la de Austerlitz, y el hotel reservado está justo a 50 metros. Una gozada, aunque el primer “chasco” nos llega en el mismo hotel; hasta las 14 horas no se puede entrar en la habitación. Pero bueno, tienen una habitación en la que se puede dejar el equipaje hasta la hora, así que dejamos los trastos (cascos de moto incluidos) y nos largamos a dar nuestro primer paseo por la ciudad.
bicis, bicis y más bicis
Hace fresco, sobre todo para dos recién llegados de Madrid (que hace una caló, ozú), pero bueno, nos abrigamos como podemos y a patear por la cité. La primera impresión es buena, hay tráfico (muchas motos) y la rivera del Sena es bonita. Nos tomamos un cafetín por aquello de conjurar el frío (primera demostración de mi francés aprendido de mi amigo Angel) y primer encuentro con los precios parisinos; leñe, 6 euros por dos cafés??!!, ja, ja!!!!
Panorama 10 El Sena
Pero bueno, como hemos quedado a las doce para recoger la vespa, volvemos paseando hacia el hotel y aprovechamos para echar un vistazo al barrio. Está muy bien, hay una farmacia, una fila larga de restaurantes (japonés, chino, local, italiano, árabe y dos cafés) y un supermercado para avituallarnos en las incursiones a la ciudad, perfecto.
Y allí aparece un chaval vestido de manera algo curiosa con una vespa igualica igualica a la que hemos alquilado; efectivamente, se presenta como Adam, de Left Bank Scooters.
Resulta un tipo bastante majete, con un inglés rápido y desenfadado que me intenta explicar cómo conducir la motillo por París, incluyendo una “clase” para dónde ir con la moto (a cambio de pasta, claro). Clase a la que rehusamos porque tenemos unas ganas locas de ponernos en marcha. Como aún no son las dos de la tarde, nos acercamos a un Rest. Chinese a meternos un menú del día (un plat du jour) y esperar la hora. Sobre todo porque la chica que atiende la recepción del hotel es una “siesa” de narices, que estorbo de mujer de verdad, pero bueno, al fin son las dos y aunque nos hace esperar unos minutos, al fin podemos subir a la habitación, la “208”. La primera impresión es buena y lo confirmamos durante los días que pasamos en el hotel; habitación sencilla pero completa, una gran y confortable cama y limpieza, mucha limpieza que era lo que más dudábamos. Nos gusta y si le gusta a Almu, mejor señal.
Dejamos los bártulos, descansamos un rato porque en el tren no hemos dormido mucho, y a por la moto!!!!!!
bikers
Adam le ha dejado un caso a Almu, es de Vespa, muy “cool” y le va como anillo al dedo, mejor que el que ha traído ella de Madrid. Así que nada, me hago un poco a los mandos, que son muy simples la verdad, es en plan “on-off”, así que pallá que vamos!!!!!
V´s!!!
El primer contacto con el tráfico parisino, con una motillo que no tiene apenas aceleración, es algo complicado; me dan cera por todos los lados. Así que en el tercer semáforo, decido no se un turista y convertirme en el mismo que se mueve por los madriles con “Charo”, es decir, al ataque!!!!! O casi. Y todo va mucho mejor, cuando paramos en los semáforos los otros motoristas se extrañan de escucharnos hablar en castellano, pero por lo demás, dos moteros más.
será por espacio!!!!!!
Como somos unos enredas, el bueno de Adam nos advierte que el único punto de la ciudad en el que no estamos asegurados es en la rotonda del Arco del Triunfo, que tiene “sólo” seis carriles, y claro, allá que vamos a la primera de cambio. Almu graba un vídeo y todo, es una locura pero no más de lo que sería cruzar la Plaza de Cibeles o de Atocha en hora punta. La diferencia es que en París hay muchas más motos y se cede el paso a los que entran en la plaza, no a los que estamos dentro. Pero nada más.
Así que después del primer paseo nos acercamos directamente bajando por Los Campos Elíseos, la Plaza de la Concordia y cruzamos el Sena dirección a la Torre Eiffel. Estás acostumbrado a ver fotos, desde todos los ángulos, pero el encontrarse al pie de la torre, y dejar la moto, alucino en colores; impresionante.
Ooohhhh!!!!!!!!!!
Dejamos la motillo aparcada y nos acercamos dando un corto paseo por un parque, una delicia. Pero el ambiente bajo la torre es algo decepcionante; gente por todos lados, haciendo cola para subir, con decenas de vendedores de llaveros y recuerdos variopintos, etc. Pero nosotros estamos tan alucinados por el imponente monumento que apenas hacemos caso a lo que nos rodea. Tras alguna fotillo que otra, nos compramos un crep de queso, ñam, ñam, además nos llaman desde Madrid para confirmarnos que tenemos piso, así que el notición nos pilla justo cuando están iluminando la torre, una pasada el momento. Almu está híper emocionada, yo como soy un espartano, estoy más tranquilo, sobre todo porque “sabía” que nos lo iban a dar. Así que genial!!!!

Ya de noche, volvemos hacia la motillo cruzando el parque y la sensación de estar en otro planeta es total; silencio, calma, y la torre iluminada.
Pillamos la motillo y pá casa (o sea, al hotel) de noche el tráfico es más tranquilo, sobre todo a éste lado del Sena, por la Isla es igual de intenso o casi a cualquier hora del día.
Dejamos la Vespa aparcada en la calle y a dormir, que el día ha sido largo. La noche en parte también lo es, pero eso es una cuestión que no os concierne.
Buenas noches….