domingo, 27 de septiembre de 2009

Artículo para pensar un ratín

http://www.elpais.com/articulo/portada/Pieles/finisimas/elpepusoceps/20090927elpepspor_12/Tes

Porque estoy, en gran parte, de acuerdo con el mismo.

De nuevas con la Vespa


De nuevas con la Vespa
Originally uploaded by "S de Santi"
Tras la marcha de Adam, nuestro contacto con la empresa de alquiler de la Vespa, nos lanzamos a recorrer la ciudad con ella.
Aquí está el momento de arrancar la motillo.
P.D. Y no, no soy un chulo ;-)

sábado, 26 de septiembre de 2009

París 2009 I

¿Cómo reflejar la crónica de un viaje soñado y pendiente desde hace casi dos años en unas líneas que no sean un tostón o que no aporten nada?.
Pues malamente, la verdad.
Pero también puede ser sencillo:
Si hacemos caso a Jack “El Destripador”y su mítico , aunque no demostrado: “vamos por partes…”,podré al menos intentarlo. Así que presentaré nuestro maravilloso viaje a París, ciudad actual ubicada posiblemente en el mismo lugar en el que estuvo la “Lutetia Parisiorum” romana, en varios “capítulos”. Aunque la actual París, no tenga nada en común con aquélla ciudad galo-romana, siempre nos gusta “inventarnos” un origen primitivo a casi cualquier obra humana.
El caso es que he aquí el resumen (siento el ladrillo, la verdad) de lo que fue un viaje de cinco días a una de las ciudades que más me han gustado de las que he visitado nunca.
La idea era hacer un viaje “bonito”, “cuco”, chulo, etc. Etc. Y qué mejor manera de llegar a París que por tierra. En concreto, por raíles asentados sobre la tierra; es decir en tren. El Francisco de Goya, gestionado por la sociedad hispano francesa Elipsos. No tengo idea de trenes, nunca jugué al Ibertrén de pequeño, aunque tuve uno que tenía una vía circular y giraba, giraba y ya está. Uno de los juguetes más aburridos que he tenido nunca.

Pero una cosa son los trenes de juguete y otra cosa los trenes reales y éste me ha gustado mucho.
Towers center desde el tren
En mi opinión el tren hotel o como se llame a éste tipo de trenes está algo abandonado por RENFE, me explico; es un tren ya algo veterano, siendo condescendiente con lo de veterano. Las cabinas estrechas y las butacas con la comodidad justa. Los que buscamos justo eso, estamos felices porque es precisamente lo que le da el encanto especial al tren; el traqueteo, los bandazos, los ruidos y el movimiento en general, forman parte del encanto del viaje. El personal que atiende es amable y dispuesto a ayudar, algo menos los camareros del coche restaurante pero bueno. Además, por el precio que tiene con la oferta, se viaja en cabina privada con lavabo, entregan un neceser de viaje, toalla y una botella de agua ya que la del lavabo no es potable. Y en unas doce horas, se llega a París.
no leí una página
Además, qué narices, da gusto dejar Madrid observando el paisaje, los atascos en las carreteras de salida de la ciudad y las casitas que parecen de maqueta desde el tren.
Una cervecita en la cafetería (no cenamos en el tren, el presupuesto manda)
en el tren
y algo de picar en la cabina, y a la cama. He escrito a la cama, no ha dormir, porque francamente es muy complicado hacerlo, al menos en mi caso que parezco una rata de laboratorio y me despierto con el vuelo de una mosca. Ahora entiendo por qué en el neceser hay un juego de tapones de espuma para los oídos.
La mañana llega brumosa y con humedad en el ambiente, pero estamos expectantes con la llegada a la ciudad. Aunque antes, hay que reponer fuerzas con el desayuno. Por un lado, me llama la atención de cómo se manejen los camareros con el movimiento del tren, yo sería incapaz, seguro.El desayuno está bastante bien; zumito, café, bollería algo de fruta y unos huevos revueltos con setas. Y con la ventaja de ir mirando el paisaje a la vez.

El tren hace un par de paradas, la última en Touluse y pasa por alguna estación más. Llegamos con media hora de retraso, pero una gran ventaja del tren es que llegas, te bajas y en un minuto estás en la calle, nada de pasillos y demoras como en el aeropuerto. Y en el centro de la ciudad, o casi.
LLegada a París
esta es la cara después de una noche casi de insomnio.
La estación es la de Austerlitz, y el hotel reservado está justo a 50 metros. Una gozada, aunque el primer “chasco” nos llega en el mismo hotel; hasta las 14 horas no se puede entrar en la habitación. Pero bueno, tienen una habitación en la que se puede dejar el equipaje hasta la hora, así que dejamos los trastos (cascos de moto incluidos) y nos largamos a dar nuestro primer paseo por la ciudad.
bicis, bicis y más bicis
Hace fresco, sobre todo para dos recién llegados de Madrid (que hace una caló, ozú), pero bueno, nos abrigamos como podemos y a patear por la cité. La primera impresión es buena, hay tráfico (muchas motos) y la rivera del Sena es bonita. Nos tomamos un cafetín por aquello de conjurar el frío (primera demostración de mi francés aprendido de mi amigo Angel) y primer encuentro con los precios parisinos; leñe, 6 euros por dos cafés??!!, ja, ja!!!!
Panorama 10 El Sena
Pero bueno, como hemos quedado a las doce para recoger la vespa, volvemos paseando hacia el hotel y aprovechamos para echar un vistazo al barrio. Está muy bien, hay una farmacia, una fila larga de restaurantes (japonés, chino, local, italiano, árabe y dos cafés) y un supermercado para avituallarnos en las incursiones a la ciudad, perfecto.
Y allí aparece un chaval vestido de manera algo curiosa con una vespa igualica igualica a la que hemos alquilado; efectivamente, se presenta como Adam, de Left Bank Scooters.
Resulta un tipo bastante majete, con un inglés rápido y desenfadado que me intenta explicar cómo conducir la motillo por París, incluyendo una “clase” para dónde ir con la moto (a cambio de pasta, claro). Clase a la que rehusamos porque tenemos unas ganas locas de ponernos en marcha. Como aún no son las dos de la tarde, nos acercamos a un Rest. Chinese a meternos un menú del día (un plat du jour) y esperar la hora. Sobre todo porque la chica que atiende la recepción del hotel es una “siesa” de narices, que estorbo de mujer de verdad, pero bueno, al fin son las dos y aunque nos hace esperar unos minutos, al fin podemos subir a la habitación, la “208”. La primera impresión es buena y lo confirmamos durante los días que pasamos en el hotel; habitación sencilla pero completa, una gran y confortable cama y limpieza, mucha limpieza que era lo que más dudábamos. Nos gusta y si le gusta a Almu, mejor señal.
Dejamos los bártulos, descansamos un rato porque en el tren no hemos dormido mucho, y a por la moto!!!!!!
bikers
Adam le ha dejado un caso a Almu, es de Vespa, muy “cool” y le va como anillo al dedo, mejor que el que ha traído ella de Madrid. Así que nada, me hago un poco a los mandos, que son muy simples la verdad, es en plan “on-off”, así que pallá que vamos!!!!!
V´s!!!
El primer contacto con el tráfico parisino, con una motillo que no tiene apenas aceleración, es algo complicado; me dan cera por todos los lados. Así que en el tercer semáforo, decido no se un turista y convertirme en el mismo que se mueve por los madriles con “Charo”, es decir, al ataque!!!!! O casi. Y todo va mucho mejor, cuando paramos en los semáforos los otros motoristas se extrañan de escucharnos hablar en castellano, pero por lo demás, dos moteros más.
será por espacio!!!!!!
Como somos unos enredas, el bueno de Adam nos advierte que el único punto de la ciudad en el que no estamos asegurados es en la rotonda del Arco del Triunfo, que tiene “sólo” seis carriles, y claro, allá que vamos a la primera de cambio. Almu graba un vídeo y todo, es una locura pero no más de lo que sería cruzar la Plaza de Cibeles o de Atocha en hora punta. La diferencia es que en París hay muchas más motos y se cede el paso a los que entran en la plaza, no a los que estamos dentro. Pero nada más.
Así que después del primer paseo nos acercamos directamente bajando por Los Campos Elíseos, la Plaza de la Concordia y cruzamos el Sena dirección a la Torre Eiffel. Estás acostumbrado a ver fotos, desde todos los ángulos, pero el encontrarse al pie de la torre, y dejar la moto, alucino en colores; impresionante.
Ooohhhh!!!!!!!!!!
Dejamos la motillo aparcada y nos acercamos dando un corto paseo por un parque, una delicia. Pero el ambiente bajo la torre es algo decepcionante; gente por todos lados, haciendo cola para subir, con decenas de vendedores de llaveros y recuerdos variopintos, etc. Pero nosotros estamos tan alucinados por el imponente monumento que apenas hacemos caso a lo que nos rodea. Tras alguna fotillo que otra, nos compramos un crep de queso, ñam, ñam, además nos llaman desde Madrid para confirmarnos que tenemos piso, así que el notición nos pilla justo cuando están iluminando la torre, una pasada el momento. Almu está híper emocionada, yo como soy un espartano, estoy más tranquilo, sobre todo porque “sabía” que nos lo iban a dar. Así que genial!!!!

Ya de noche, volvemos hacia la motillo cruzando el parque y la sensación de estar en otro planeta es total; silencio, calma, y la torre iluminada.
Pillamos la motillo y pá casa (o sea, al hotel) de noche el tráfico es más tranquilo, sobre todo a éste lado del Sena, por la Isla es igual de intenso o casi a cualquier hora del día.
Dejamos la Vespa aparcada en la calle y a dormir, que el día ha sido largo. La noche en parte también lo es, pero eso es una cuestión que no os concierne.
Buenas noches….

sábado, 12 de septiembre de 2009

será por agua!!!!!


será por agua!!!!!
Originally uploaded by "S de Santi"
Una pena.
No se puede culpar a los políticos de la falta de lluvia (al menos, a corto plazo, claro) pero se podrían dedicar a gestionar bien los recursos que tenemos en lugar de tanta tontería con fiestas en palacetes italianos, concejales tránsfugas en municipios costeros o escuchas legales/ilegales.
Pero bueno, así están las cosas ;-(

sábado, 5 de septiembre de 2009

No queda nada!!!!!!!!!!

En los siguientes capítulos.....
Una vespa para recorrer la ciudad, un hotel céntrico para tener todo a mano, un viaje en tren para saborear más la llegada.
Seguiremos informando ;-)

jueves, 3 de septiembre de 2009

Zamora y Portugal II

Nos habíamos quedado en la zona de Sanabria, en La Laguna de Los Peces, un lugar precioso e idílico, al que es mejor ir de visita en un mes que no sea agosto, o que no pillen unas vacaciones tipo puente o algo así. Porque está accesible en coche, hay mucho turisteo por la zona y estaba “petado” de gente. Pero bueno, para hacer una visitilla breve y tomar referencias para futuros viajes, está bien.

Bajamos hacia el lago de Sanabria, yo no tengo muchas ganas de verlo, pero Antonio dice aquello de “ya que estamos, vamos a verlo”. Y es peor de lo que pensaba!!!!!!!!!:

Está lleno de coches, de gente (obvio, los coches sólos aún no circulan), y parece una playa del Levante en pleno veraneo, un horror. Hasta patinetes hay en las “playas”, Agghh!!!!!!!!
Damos la vuelta en pocos kilómetros y tomamos caminito, caminito hacia Puebla de Sanabria, esta vez sólo de paso (vendremos mañana), para acercarnos hacia nuestro destino para dormir; Bragança.
Antonio quiere visitar un pueblo en la frontera, con una historia algo curiosa, Rihonor de Castilla.
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-20-03-2003/CastillaLeon/rihonor-de-castilla-y-rio-de-onor-de-portugal-el-reflejo-del-olvido_169046.html

La carretera es impresionante, curvas y más curvas, aunque con un asfalto de justo agarre y con un trazado nada cómodo para hacerlo a diario o en otro tipo de vehículos. Lo típico; la carretera es preciosa para los que vamos en moto, de excursión o de turismo, y queremos que sea así, pero para los usuarios de la misma, es una “putada”, dicho mal y pronto.

El caso es que después de un buen rato, y de pasar por zonas en las que los incendios han hecho estragos no hace demasiado tiempo (y el empeño de las administraciones de seguir repoblando con pino y con eucalipto) o de pinares algo más viejos, llegamos al pueblo. Está enclavado en un valle cerrado, precioso y silencioso a más no poder. El trazado sigue el curso del río y se encarama a ambas orillas, intentando que las riadas primaverales, no se lo lleven por delante.
La pizarra es la “reina” de la construcción aquí, para todo; muros, fachadas, escaleras, parcelas, etc. Lo cierto es que le da un encanto especial al pueblo. Me da a mi que los inviernos han de ser duros por estos pagos.


Antonio me cuenta un poco por encima la “historia” de estos pueblos tanto de Rihonor como de Rio de Onor, en Portugal, distantes sólo por un puente y que han compartido durante siglos existencia casi al margen de las nacionalidades a las que pertenecían. Me comenta que una de las fuentes de ingresos para los habitantes de ambos lados, era el contrabando.





Tras la breve visita a ambos lados seguimos camino hacia Portugal, para llegar a Bragança con buena hora. Preguntamos dónde hay hoteles y nos indican un Ibis, Valentín que es experto, nos dice tras la visita al citado hotel, que ni de Blas: que es caro y está lejos del centro, nada de nada. Así que allá nos dirigimos, relativamente cerca del castillo, preguntamos a un paisano y nos recomienda un hotel muy cerca, Tras la inspección de Valentín, nuestro scout hotelero, nos decidimos por éste. Sale bien de precio, las habitaciones son correctas, limpias e incluye desayuno en el monto. Así que dejamos las motos en la puerta, ya que el personal del hotel está toda la noche en recepción, y las motos las tiene a la vista. Nos quedamos tranquilos en ese sentido.

Ducha (ufffff, qué gusto!!!!) y quedamos en media hora para dar una vuelta y tomar algo. No hay muchos sitios donde ir la verdad y el tema del tapeo en Portugal, no lo manejan mucho me da a mi. Así que tras un breve paseo y llamar por teléfono para “fichar”, arribamos en un bar en el que, qué raro, están viendo un partido de fútbol, el Benfica contra no se quién (es que a mi el fútbol…..). pero bueno, pedimos unas cervezucas y al rato algo de picar. Nos sirvieron un curioso plato de una montaña de queso (no es coña) que cubría un popurrí de carne y salchichas, sobre una base de tomate. Lo cierto es que estaba rico, sería el hambre. Y el pan estaba de muerte, Valentín se puso a lo suyo; hacer barquitos, y mojar, que le encanta ;-)





Después de la cena ligera, volvemos para el hotel, la temperatura es ideal (casi fresca) y se duerme muy a gusto. El toque de diana, a las 7:00 hora española, para aprovechar el día. El desayuno está bastante rico (el pan otra vez, de vicio) y tras pagar la cuenta gracias al Fondo de Cohesión Motera (a 30 euros por cabeza), nos largamos.



El plan es visitar de nuevo Puebla de Sanabria, para recorrer una carretera que tiene muy buena pinta, y que cruza el Parque natural de Montesinho. La carretera es la N-103, y se compone de los siguientes elementos: curvas a cascoporro, pueblos muy cucos tanto en el lado portugués como en el español, y de paisajes preciosos. Vamos, ideal para ir en moto.

Y termina, en un no menos precioso pueblo, Puebla de Sanabria.
Bueno, algo de historia, de situación, etc.
http://es.wikipedia.org/wiki/Puebla_de_Sanabria#Or.C3.ADgenes
http://www.pueblasanabria.org/


La verdad es que está en un sitio impresionante, las vistas son fabulosas.
Paseo corto por la villa, y vuelta a desandar el camino (estos moteros!!!!!!!!!), la carretera es genial, qué leñe es la misma que antes, ja, ja!!!!!
Una pequeña parada en una fuente para repostar líquido y descansar un rato, y vuelta a Portugal.
La carretera que nos lleva dirección Miranda, es algo sosa, sin mucho aliciente la verdad, además el calor empieza a hacerse notar y es un poco coñazo.
Llegamos a Miranda de Duero, Miranda Do Douro en El Mirandés, con el estómago preparado para zamparnos uno de sus famosos bacalaos. El sitio elegido por Valentín (lo que vale este hombre!!), nos demuestra lo que es el agosto en estas tierras; el restaurante está hasta la bandera, y no reservan, claro. Así que nos toca esperar un poco.

Os garantizo que la espera merece la pena, madre mía que Bacalao (si, si, en mayúsculas), nos metimos en el cuerpo. Me ahorro la descripción porque no soy tan cruel, pero os aseguro que merece la pena, de verdad.


La vuelta a casa, como suele ocurrir, sin pena ni gracia; calor, calor, un par de refrescos en sendas gasolineras y la despedida en el Alto de los leones, con un atardecer precioso.


Hasta la siguiente….
Un saludo