lunes, 18 de junio de 2012

Montesa Brio 82. Vegas del Tajuña. Junio 2012

Rutita de 20 kilómetros entre Tielmes, Villarejo y Carabaña, en la vega del río Tajuña, al sureste de Madrid.
La moto responde muy bien, y es una gozada pasear despacio, disfrutando del viento, la conversación -si, en esta moto se puede ir hablando- a unos 50 km/h y con una punta de velocidad de casi 90 km/h --en bajada, claro-
Una delicia.

Espero que os guste.

Montesa Brio 82. Vegas del Tajuña. Junio 2012 from sodio on Vimeo.

miércoles, 13 de junio de 2012

“THE FOUR SEASONS ROUTE”. USA EN MOTO 2012 8ª Parte: SAN FRANCISCO –“GOLDEN GATE BRIDGE”, PIER, ALCATRAZ-.

“THE FOUR SEASONS ROUTE”. USA EN MOTO 2012

8ª Parte: SAN FRANCISCO –“GOLDEN GATE BRIDGE”,Fisherman´s Warf -.

Se inauguró el 27 de mayo de 1937 -tras cuatro años de obras- , mide casi dos kilómetros de longitud y unos 230 metros de altura, circulan por el unos 100.000 vehículos al día, es uno de los puentes más famosos del mundo y está pintado en un llamativo color rojo.

Lo habéis adivinado, es el “Golden Gate Bridge” el puente colgante que une el condado de Marin, en California, con la península de San Francisco –y su ciudad- salvando el estrecho homónimo.

Y una curiosidad, a pesar de que aquí habitaban indígenas, a los que nadie en la ciudad menciona -los Ohlone al sur http://es.wikipedia.org/wiki/Ohlone y los Miwok al norte http://es.wikipedia.org/wiki/Miwok - del primer europeo en navegar por el estrecho de San Francisco sabemos que fue un ¿lo adivinan? Si, un español y sevillano para más señas –de Osuna-, Juan de Ayala, que el 5 de agosto del año 1775 atravesó el estrecho con su barco, el San Carlos, alabando en su informe las bondades como puerto de la bahía de San Francisco y de la amabilidad de sus habitantes –pobrecicos míos, que desconocían la que se les venía encima-. http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_de_Ayala , aunque fue un militar estadounidense, un tal John Charles Freemont el que le dio su actual denominación de “Puerta Dorada” imitando que en Estambul recibe el estrecho que une Europa y Asia y se denomina “Cuerno de Oro”.

El Puente Golden Gate es un icono mundial, fotografiado cientos de miles de veces y recorrido por muchísima gente cada día. Lo cierto es que desde que llegamos a la ciudad, teníamos ganas de verlo pero la famosa niebla de la entrada de la bahía nos lo impidió casi todos los días. Ha sido justo al regreso, cuando hemos disfrutado de buen tiempo y sol, que ayudado por el viento ha conseguido ofrecernos un estrecho de Golden Gate soleado y sin niebla.

Anoche dejamos la moto aparcada frente al hotel, no es barato -25 USD las 24 horas- pero doy el dinero por bien empleado por no dejar la moto en la calle, que nunca se sabe. Desayunamos con nuestros “viejos” amigos, el gato de Man y el Labrador, y algún huésped del hotel –hay dos japoneses que madrugan como pájaros y todas las mañanas nos han quitado la mesa pequeña, malditos roedores-, pero el desayuno sigue siendo el mismo, rico y dulce.

Es día laborable y “Bush St” está a tope de tráfico, pero luce el sol y hace fresquete, un día ideal para montar en moto por la ciudad. Además, como la devolvemos hoy a ER no llevamos ropa de moto ni equipaje, salvo los cascos y mi mochila para la cámara respectivamente. Recogemos la moto, pongo algo de música y salimos de paseo. El primer tramo es peculiar, porque tenemos que subir hacia California St, es decir, hacia la catedral y la pendiente es tremenda. Según estoy subiendo, decido echarme a un lado porque justo empieza a subir un “camionaco” enorme, y no quiero que me de un bocinazo por quedarme en medio del cruce. Impresionante lo del bicho este.

Seguimos camino tirando de embrague, la verdad es que con esta moto –y a pesar de su elevado peso- todo es más fácil. El motor con mucho par ayuda en las cuestas y como es tan bajita me puedo apoyar bien en el suelo para detener la moto. Almu va tan “pichi” haciendo fotos.

Antes de ir al puente, queremos recorrer otra de las calles “icónicas” de esta ciudad, que es Lombard St, al menos el tan conocido tramo de curvas y flores. Siempre hay público aquí, pero como estamos tomando la calle desde el oeste, nos toca subir un par de tramos de aúpa. Es como una montaña rusa pero con coches que te disputan el carril y railes de tranvía que esquivar para no patinar y liarla parda. Es muy, muy divertido. Al llegar al cruce con Hyde, tenemos delante el tramo más divertido y fotografiado de la calle. Y claro, nos tiramos a tumba abierta, al menos los primeros veinte metros donde nos detiene una mujer con un coche familiar que baja pisando huevos. Bueno, aprovechamos para detenernos y hacer Almu alguna foto. Luce un sol espléndido y la calle está preciosa. Aún lo estará más avanzada la primavera y con todas las flores adornando la calle. Ha sido breve pero intenso.

Ahora, hacia el puerto, buscando el mar para cruzar el puente hacia el norte. La idea de construir el puente vino realmente de la necesidad de crear una alternativa que presentaban los ferris para el tráfico rodado. La década de los años 30 en Usa supuso casi la de mayor crecimiento del parque automovilístico, en el año 1929 se fabricaron y vendieron en USA 5 millones de automóviles, muchos de ellos a crédito –la idea de Henry Ford tomaba forma-. Así que se necesitaba un medio cómodo y rápido para cruzar el estrecho.


El puente es impresionante, pero no me voy a detener demasiado en la descripción, sino más bien en las sensaciones. Apenas hay tráfico de salida de la ciudad, aunque el que hay es bastante rápido nos ponemos en la calzada central –el puente tiene tres carriles por sentido y sólo los separa una serie de tubos amarillos de plástico a modo de “conos” de señalización- y disfrutamos de las vistas. Al igual que anoche entrando en la ciudad, percibimos lo grandes que son estos puentes, de lejos, desde la costa, parecen ligeros, livianos y no demasiado grandes, hasta que ruedas por ellos y te das cuenta de verdad de las proporciones. Lo que de lejos sustenta aparentemente el puente no son sino enormes haces de cables rodeados por tuberías de acero pintadas de rojo que mantienen la tensión de las estructuras centrales del puente. A su vez, unos tubos más pequeños sustentan toda la barandilla a dichas tuberías, os dejo alguna imagen que son impresionantes. Y las de la revista LIFE de mayo de 1937 es más que recomendable, a partir de la página 43:

http://books.google.es/books?id=y0UEAAAAMBAJ&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

-Realmente es recomendable echar un ojo a la revista, es muy curiosa-

¿Hemos avanzado algo en medidas de seguridad? Porque la imagen me suena demasiado familiar.

ME ENCANTA ESTA FOTO.

Tras cruzar el puente llegamos a la zona de visitas y a uno de los miradores, que está plagado de gente claro, sobre todo turistas de diferentes nacionalidades –españoles también, por supuesto- hacemos unas fotillos estamos un rato viendo el puente y la bahía desde aquí y nos acercamos a una preciosa carretera, llamada Conzelman Road de frecuente cita de los ciclistas de carretera de la zona.


Preciosa carretera, no me hubiera importado tener aquí la bici y dar una vuelta. Pero tenemos, por ahora, una preciosa Goldwing que no es manca, así que disfrutamos de las vistas un rato , paramos en el mirador de la “Battery Spencer”, pequeño fuerte militar abandonado en el año 1943, pero aún visitable al público:

http://www.militarymuseum.org/BtySpencer.html

Más fotos y emociones que afloran porque se nos termina la ruta en moto, en menos de una hora la dejaremos en ER y realmente han sido unos días alucinantes, la moto se ha portado genial y Almudena ha sido, como siempre, una copilota excepcional. Además, es nuestro viaje de “Pre-novios” lo que le da más valor si cabe al momento.

Montamos de nuevo en la GL y nos dirigimos hacia la ciudad. El tráfico rápido nos dirige hacia los peajes-6 USD- donde una amable empleada nos elogia la moto y se sorprende cuándo le comentamos de dónde somos. Vuelta a la ciudad y aunque nos cuesta un poco, encontramos el camino correcto para llegar al concesionario de Eagle Ryder, donde entregamos la moto. Le explico al mecánico las pequeñas incidencias que presenta la moto y cuando voy a tirar la bandera-comprada en una tienda de “chinos” en Madrid- me la pide, ya que no tienen bandera española –la confunde con la alemana, pero le saco de dudas- Así que ya sabéis, si pasáis por ER en San Francisco, la bandera española, rota por los vientos de cuatro estados norteamericanos, que veis es la nuestra.

Al final ha salido bien el asunto moto, más tarde en España le comenté la incidencia a Víctor Muntané el representante de la empresa en España y la verdad es que me pidieron disculpas por las molestias, así que sólo puedo recomendar la empresa como alternativa para alquilar una moto en USA.

Ahora nos hemos convertido en peatones, ¡¡¡¡buah!!!! Pero bueno, ya estamos acostumbrados y además luce el sol y hace un bonito día en SF. Buscamos papeo que Almu y un servidor tenemos hambre. Almu recuerda un sitio que le recomendó su hermano hace tiempo, que se llama Mels http://www.melsdrive-in.com/hoursandlocations/lombardstreet.html y comemos muy ricamente.

Paseo corto hacia el hotel, para dejar los cascos y ponernos algo más cómodos. Hace buena tarde y no queremos perder mucho tiempo.

La anécdota curiosa de la tarde la provocan unos bailarines aficionados de "Breakdance" o algo así que están junto al intercambiador del cable car dando rienda suelta a su ritmo. Y lo alucinante se produce cuando una chica, una espectadora, vestida con su traje de chaqueta y pantalón, se mete en el círculo y se pone a bailar, ella sola, a su rollo, concentradísima y con unos movimientos alucinantes. Es más,s e quedan los bailarines alucinados y casi se paran porque la chica atrae más miradas de curiosos que ellos. Pero es una escena curiosa.

Tomamos un cable car para ir al Fisherman´s Warf, en la bahía, un paseo bonito y agradable aunque algo bullicioso. Claro, estamos en Easter y la ciudad tiene más turistas que días atrás.

Damos un paseo por el barrio italiano, una zona bonita, plagada de restaurantes y bares y con mucho ambiente por la calle. Pasamos por la librería "City Lights Bookstore", una de las más conocidas de la ciudad. la verdad es que pasear por esta ciudad es un lujo. Nos tomamos un café bastante rico en una cafetería cerca del museo del "Cable Car" y seguimos dando nuestro paseo hacia la bahía. Pasamos por el Fisherman´s Warf, aunque mañana vendremos con más tiempo a probar uno de los platos típicos de SF.

Precioso Corvette:

La zona se divide básicamente entre los embarcaderos, con diversos servicios de barcos de alquiler y ferris y las tiendas: de recuerdos, de ropa, hasta una armería -donde con licencia te puedes comprar casi de todo-. Vemos alguna imagen de los dos tópicos de la automoción USA: un "truck" y un deportivo "a la americana".

Volvemos dando una vuelta y ya casi de noche, como estamos cansados, tomamos un tranvía para regresar a nuestro barrio.

Para cenar, probamos un sitio cerca del hotel que tiene “spanish omellete” que tiene de spanish lo que yo te cuente, hasta aguacate lleva no comento más. Pero el sitio es curioso y el camarero bastante majo, así que estamos a gusto. Paseo corto por el barrio y al hotel, que ha sido un día algo y mañana nos toca otro de turisteo total; visita a Alcatraz.

sábado, 2 de junio de 2012