domingo, 30 de septiembre de 2012

A dos pasos del corazón.

https://vimeo.com/onceuponatime/fotografo
Hoy el mensaje no va de motos, va de fotografía, porque también de fotografía vive el hombre ¿no?
Os va a encantar, el tipo es maravilloso.
Una lección de vida, ¿no creéis?

martes, 25 de septiembre de 2012

Mijares y Pantano de Burguillo. Ruta corta desde Madrid, para hacer en medio día.



Mijares y Pantano de Burguillo.
Ruta corta desde Madrid, para hacer en medio día.


Había “mono” de moto, se lo comenté a Almudena el viernes y se mostró encantada con la idea, la temperatura de los últimos días había sido bastante tolerable, propia de finales de verano, y apetecía salir a dar un paseo con Charo.
Madrugamos pero no nos dedicamos a la moto desde primera hora de la mañana, ya que los dos teníamos tareas. Así que hasta las 13:00 nada de nada.

 Mi idea era llegar hasta la Venta del Obispo http://tragoncetesytragaldabas.blogspot.com.es/2011/05/venta-del-obispo.html pero Almu estaba demasiado hambrienta como para intentar siquiera llegar, así que tuvimos que buscar una alternativa más cercana –mucho más- y que nos pillara de camino. Salimos de Madrid con un tráfico fluido dada la hora y enfilamos la Carretera de los Pantanos, la M-501, pasados los municipios de Villaviciosa de Odón y Brunete. Llevo un ritmo elevado porque tenemos prisa y no hay apenas tráfico, llevando una velocidad de crucero de 120-130 km/h. nos adelantan bastantes coches –el límite es de 100, algo absurdo pero es lo que hay- pero el recorrido se hace ameno porque el paisaje es precioso, claro, extensiones de trigales cosechados y amarillentos, monte bajo con retamas, carrascas y alguna encina que otra y ni una nube en el horizonte. Menos mal que corre airecillo y se mitiga algo el calor.

Al fin llega el desvío desde las Navas del Rey y la carretera se hace algo más divertida, pero la montaña rusa dura poco ya que enseguida paramos a comer. El sitio elegido es el “Mesón del Puerto” http://www.mesondelpuerto.com/ que tienen aparcamiento –aunque dejo la moto enfrente junto a la parada del autobús, por aquello de dejarla en sombra- terraza y bastantes platos para elegir. No probamos los enormes platos de carne que pasaban delante de nosotros llevados en volandas por los camareros, porque queríamos una cerveza y un par de raciones, así que tomamos croquetas –“reguleras”- una ensalada –manía de meter lechuga iceberg- que estaba correcta, sin más, y una ración de morcilla, con demasiada grasa -un burgalés de pro no la hubiera probado- y que apenas tocamos. Lo menos malo, la cerveza. Quizá le demos otra oportunidad pero la nota ha quedado baja, baja. Hemos parado otras veces y para tomarnos una cerveza y una ración de patatas revolconas, el sitio cumple, pero nos fuimos con casi 30 “mortadelos” de menos en el bolsillo y una sensación de “ave de paso, cañazo” que no nos la quitamos en un rato. 

Como vamos charlando y charlando, se nos hace corto el paseo y enseguida entramos en la provincia de Ávila por el Puerto Real. Pasamos tranquilamente por Santa maría del Tiétar, Sotillo de la Adrada La Adrada y Piedralabes. El desvío que nos interesa es el que sale a mano derecha justo pasado este último pueblo dirección Casavieja. Los “quemados” podéis seguir un poco y tomar la carretera que sube hasta Casavieja desde la Cl-501 –es la misma que traíamos desde casi Madrid, pero caprichos del Estado de las Autonomías, se denomina CL- y en el primer desvío subir hacia el pueblo, es una carretera con mucho mejor asfalto, curvas más amplias y se puede ir más rápido. Nosotros preferimos la “versión trail”, mucho más rústica si se puede denominar así.
Sólo nos cruzamos con un coche en todo el camino de subida al puerto, y es sábado, así que imaginar la gozada de recorrer esta carretera, con buena temperatura, charlando a través de los intercomunicadores y disfrutando de la visión de los enormes castaños cargados de frutos casi a punto de empezar la temporada de recolección.

 
Un trago de agua en una fuente –la maldita morcilla de está dando una sed de mil demonios- y seguimos ascendiendo el puerto. Poco a poco los castaños van dejando paso a los pinos y poco más adelante los pinos pierden terreno frente a las plantas montañeras, los piornos y las retamas. El paisaje se hace más abierto, más rocoso –aunque quizá sería mejor decir “granitoso”, por las características de las rocas ígneas plutónicas que nos rodean-despejado y al albur del sol, el viento, el frío y las heladas en invierno, tan característicos de esta serranía de Gredos.

Breve parada en el puerto para disfrutar algo de las vistas, comentar la jugada y nos lanzamos tumba abierta. Si os interesa saber algún dato más del puerto de Serranillos, en caso de querer hacerlo en bicicleta, os dejo un croquis y algo de información: http://www.altimetrias.net/aspbk/verPuerto.asp?id=523 El sol empieza poco a poco a descender, ya se notan los días otoñales, y descendemos buscando Villanueva de Ávila y más adelante Burgohondo. La carretera desde Villanueva es una auténtica gozada; es una montaña rusa en descenso hacia el río Alberche, con curvas enlazadas de todo tipo, con un asfalto impecable y nuevo y que respeta el trazado anterior, la moto bailaba como una vedette y parecía que en lugar de una moto lleváramos una alfombra mágica. Esta moto, mi Honda Varadero, tiene momentos que me parece de una suavidad, relax, y gozo de conducción por lo suave y cómodo que es todo con ella, que me deja alucinado. 

Tras la orgía de curvas con buen asfalto, pasamos el Alberche –que ganas de para a meter los pies, comenta Almu- y seguimos hasta Burgohondo, para tomar seguidamente la carretera hacia Navaluenga y hacia el Tiemblo.


El paseo saliendo de Navaluenga hacia el Burguillo, es precioso a pesar de tener un estúpido campo de golf donde en invierno pastan cabras y vacas, pero los chopos flanquean la carretera como guerreros hieráticos esperando al otoño para cambiar de uniforme del verde al amarillento. Os recomiendo pasar por aquí dentro de un mes, en un día soleado, y me decís qué os parece.
Entramos en la carretera que bordea el pantano del Burguillo, lo de pantano porque sabemos que está ahí, porque agua no vemos hasta pasado un buen rato, tan bajo está el nivel. Una pena. Pero la carretera sigue siendo divertida; buenas curvas cerradas, buen asfalto, neumáticos casi nuevos, mi chica comentando el estado del pantano conmigo ¿Qué más necesitamos?. Bueno, yo os lo comento: un pequeño descanso.
 
 

 Así que tomo un desvío a la altura del camping, para descender hasta casi el agua. Un tramo de pista de arena suelta y piedras, nos deja en una zona elevada de la orilla del pantano; alguna piragua, una lancha dando un paseo y mientras descansamos y tomamos un poco el sol charlando, tenemos una visión casi surrealista: Una mujer con un chaleco salvavidas y dos remos, unos críos llevando un enorme flotador de color azul celeste en forma de ocho y con un adorno extra para darle un toque tropical y dos hombres adultos marcando abdominales llevando como si una expedición al Congo se tratase una piragua verde de goma. Increíble. No se les ve habituados a venir aquí porque han dejado el coche a 500 metros-o vienen del camping- y no tenían mucha idea de a donde dirigirse para meter la piragua en el agua, iban directos a un medio acantilado –que es donde estábamos nosotros- Les digo a los de la piragua donde se ve una vaguada con acceso a la “playa” y para allá que van. Me recuerda la gente que baja a la Playa de los Muertos en Almería, con tumbonas, flotadores, neveras portátiles, etc. y calzando chanclas por un barranco desértico que parece casi una ruta de montaña. El cuadro es divertidísimo de ver.

Bueno, hechas las fotos, ya toca plegar velas y volver para casa, así que piano, piano, vamos poco a poco dejando atrás las carreteras secundarias, subiendo el divertido “puerto” de la carretera vieja hacia Navas del Rey y tomando la autovía hacia Madrid.

Como colofón de la ruta, pasamos junto al centro comercial del parque del Oeste en Alcorcón y está plagado de coches, incluso hay retención a la entrada del centro. Como siempre le digo a Almu, me encanta que tanta gente pase el día en los centros comerciales los fines de semana, así dejan más despejadas las carreteras de montaña de Gredos. El día que se enteren de lo divertido que es pasar el día en el monte comparado con dar un paseo por el IKEA, estaremos jodidos, mientras tanto, a disfrutar de la montaña, sus carreteras, paisajes, gentes, lugares y gastronomía.
Va por vosotros.



viernes, 21 de septiembre de 2012

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sábado, 8 de septiembre de 2012

FOTILLO DE LA RUTA DE MOTOS CLÁSICAS

Realizada por nuestro amigo Pablo, de Tielmes.
Muchas gracias Pablo.
Santi, Almu, Mila y Sergio.